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Opinión

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Cuba y México

Se acabó el tiempo en que aterrizaban más de una aeronave para simular la llegada del Comandante Fidel Castro, siempre en vilo su arribo al exterior. No era para menos, las decenas de intentos de asesinato los vacunaron haciendo de la estructura de Inteligencia cubana una de las más reputadas del globo, quizá la mejor de América Latina. Bahía de Cochinos y la sombra del Kremlin, los hizo así. La estela de la conspiración permanente nació en un régimen comunista a unas millas de Florida. Si Vargas Llosa apuntó que Washington tuvo un error garrafal en destruir la obra social de Jacobo Arbenz en Guatemala, también fue un error que Einsehower no recibiera al líder barbudo que ni por asomo esperaba ser recibido por el vicepresidente Richard Nixon. Con ello se abrió camino a una Cuba bajo la sombra soviética.

Cuba que pasó por el período especial con enorme penuria económica ante el fin de la URSS, que sigue bajo la égida azucarera y que si bien se anotó un sistema de salud pública preventivo además del éxito de sus deportistas, vive una transición que sólo a los cubanos les toca definir. La presión del viejo régimen es la de una dictadura sin partidos, sin libertad de prensa, asociación y de una excepcionalidad que sólo la cúpula del régimen protege con el desprecio a los Derechos Humanos. Alguien dijo que a la revolución cubana sólo le faltaron tres cosas: el desayuno, la comida y la cena. Hoy, hasta otrora revolucionarios buscan salir de la isla.

El embargo estadounidense ha sido un lastre para el desarrollo cubano, pero también ha sido, irónicamente, pieza clave para la vigencia en el poder de los Castro y sus sucesores. La plena vigencia contra el embargo que año por año se condena desde la Asamblea General de la ONU con un puñado de excepciones, es más que un rezago de la Guerra Fría. ¿Sin el oprobio del embargo podría la Isla tener un proceso democrático y una auténtica transición económica?

El mandatario mexicano le impuso un inmerecido laurel al régimen que junto con el venezolano y nicaragüense tienen el peor retroceso democrático. Hubo odas mutuas, pero el sentido estratégico de la relación entre México y Cuba navegó desnudo. Cuba comparte el Golfo de México y parte de las riquezas del subsuelo marino. El eje CDMX-Washington pasa por Cuba por el sentido estratégico de la vecindad y su gobernanza. Eso lo supo encauzar Obama quien reaperturó la embajada estadounidense en la isla en 2015. Para el lopezobradorismo la llegada de médicos cubanos en desidia a los mexicanos además de la compra de balastro para el tren maya, ilustra el tamaño de su visión.

Cuba se suma a la lista con Venezuela, Honduras, Nicaragua y Haití, que hizo Washington para el lamentable programa de permanecer en México mientras su autoridad migratoria decide si entran a la Unión Americana. AMLO rechazó cualquier dinero del vecino del Norte para ello y ahora afrontará las consecuencias además de la presión social. Un desbordamiento cubano es una alarma para México, ¿Qué escenarios tiene el gobierno mexicano sí escala la crisis?

Leonardo Padura, quizá el mejor escritor cubano que además vive en Cuba, dijo del personaje de sus novelas, Mario Conde, que “la ruta de sus recuerdos siempre terminaba en la melancolía”. Es la misma melancolía “revolucionaria” que conjunta a López Obrador y Díaz-Canel. Creen que hacen la revolución viviendo en el pasado y creen que la condecoración del Águila Azteca que hoy prende el mandatario cubano tiene la unanimidad del pueblo de México.

@balajucapitan

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