Lectura 5:00 min
Amistades genuinas sobreviven a la crisis de dinero, pero no los grupos cimentados en el estatus
¿El dinero puede acabar con las amistades? Expertos revelan por qué las deudas y la desigualdad económica fracturan relaciones y cómo distinguir amigos de verdad de los grupos sociales.
El dinero es uno de los muchos factores que unen a amistades y grupos sociales, ya sea al compartir proyectos, actividades similares o metas en común. Cuando éste se acaba surge una pregunta importante: ¿la relación también llega a su fin?
Alcanzar y mantener la estabilidad económica es uno de los objetivos más importantes en la vida, porque permite afrontar imprevistos, cumplir metas financieras y disfrutar de una mayor tranquilidad.
Te puede interesar
Perderla genera un duro golpe a la cartera y, probablemente, la fractura de un grupo social cuya unión estaba cimentada en el dinero y el estatus de vida que suele dar, pero no necesariamente de una verdadera amistad, considera Jorge Gutiérrez Siles, consultor senior de Kaysa Salud y Bienestar.
En esta época, dice el especialista en psicología, hay una distorsión del concepto de amigo, a todos les llamamos así, incluso en las redes sociales y, para muchos, su valor está justamente ahí: en el número de amigos que dice tener, entre más alto, más vale. “En la ligereza de la utilización del término me parece que conlleva el peligro”.
Por eso es importante tener claro qué es un amigo. Para Siles, la mejor definición es la de Francisco de Quevedo: “el amigo ha de ser como la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen”.
Si bien el dinero puede generar diferencias y puntos de desacuerdo entre dos amigos, la relación va más allá de eso y, cuando es verdadera y profunda, es capaz de superar el momento.
Sin embargo, en los grupos sociales no necesariamente ocurre esto, porque cada uno tiene una base que los articula. Si una persona es excluida por quedarse sin recursos y no ser capaz de mantener una vida al nivel del resto, “nos revela sobre qué estaba cimentada esa relación”.
“El dinero no debería ser la causa de la separación entre dos amigos, ni siquiera tendría que ver entre ellos, sólo para casos positivos, como el reconocimiento y la admiración”, comenta Siles.
Sin embargo, en los grupos sociales pasa algo curioso: creemos que estamos entre amigos y sí se generan diferencias por dinero capaces de destruir esa relación.
Cuando hay amistad, el único sentimiento que genera el éxito es la admiración por el otro, pero en un grupo social puede despertar celos, envidia y frustración por la comparación que suelen hacer las personas entre sí.
En este punto, señala el especialista, se entra en un terreno doloroso, que puede desatar críticas negativas, enojo, molestia y la fractura o ruptura total. Por el lado contrario, si a una persona le va mal, puede elevar el egocentrismo de quien se está comparando, porque asume que el dinero es un símbolo de poder.
Los amigos y el dinero.
La deuda, enemigo silencioso
El consultor de Kaysa Salud y Bienestar acota que existe un tema que se vuelve peligroso cuando no existen reglas claras: las deudas entre amigos. A veces se piensa que, como es mi “brother”, me va a esperar todo el tiempo que quiera, porque antes prefiero comprarme un auto, irme de viaje o adquirir el último iPhone. “Las cosas no funcionan así, por eso cuentas claras, amistades largas”.
Al respecto, Natali Lagarda, asesora en ahorro y retiro, considera que mezclar dinero y amistad sí es un riesgo que puede dañar o poner fin a una relación afectiva.
Las deudas entre amigos sin reglas claras, la desigualdad de gastos y la insistencia o vergüenza para cobrar son factores que pueden fracturar la confianza que existe entre dos o más personas.
“El dinero puede deteriorar e incluso terminar amistades. En muchas ocasiones no es el monto que está involucrado, sino un tema de pérdida de confianza, expectativas, intenciones, percepciones y justicia”, dice.
Uno de los problemas más comunes entre amigos cuando se habla de dinero es el tema de préstamos y deudas, señala. Según la Encuesta Nacional de Salud Financiera (Ensafi), los mexicanos prefieren recurrir a sus más cercanos antes que al banco para enfrentar una emergencia.
El 64.3% de las mujeres y 61.8% de los hombres acude con amigos y familiares cuando necesita capital para enfrentar un tema de urgencia, mientras que sólo 16.1% y 24.1% a un crédito bancario, respectivamente.
En 2025 se hizo un estudio, en Estados Unidos, que concluyó que una de cada tres personas perdió una amistad por una cuestión de dinero y casi cuatro de cada 10 tuvieron discusiones y puntos de desencuentro por este tema, refiere la especialista.
“El dinero sí genera mucho conflicto, estamos mezclando dos lógicas diferentes de lo que éste es para cada uno. Cuando es un tema de deuda, el deudor queda en una posición de desventaja y el acreedor asume otro nivel de poder, lo cual provoca que la relación deje de ser horizontal (cuando las personas se tratan como iguales, sin jerarquía)”, señala Lagarda.