Lectura 4:00 min
Puntos oscuros del no retorno

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
La gente podría aprender mucho de sus errores si no perdiera tanto tiempo negándolos. Carl Jung
Cada silencio en una conversación, conlleva a reflexiones posteriores, en esa inmensa soledad que profundiza el análisis, y hace las veces de escuchar en un principio, a pesar de los dardos envenenados que puedan ser parte de esas procesiones, donde se continúan recogiendo varas y no hay manera de lanzar voladores al viento.
Nunca estaremos hasta atrás en ninguna buena causa, menos aún en la participación de una sociedad en conflicto, porque suponer no es imponer, ni siquiera remotamente repetible los momentos de diferencias, porque el desarrollo y la educación muchas veces se contraponen, en esos polos opuestos de contradicciones, sin vinculación de puntos de coincidencias.
Hace apenas un par de años, solíamos escuchar que el presidente de México era el más informado, en esa persistencia de afirmaciones, repeticiones que lograron estar presente aún hoy, en las distancias y lo distante de lo fundamental, esa paz social que no se procura de la misma manera en Michoacán que en Guanajuato, ni mucho menos en Tamaulipas o en Morelos, este último con atrocidades en contra de la juventud estudiantil y hasta una joven española el sábado pasado.
Estamos conectados con la mayor parte del país por las responsabilidades profesionales y administrativas del encargo público, por ello tenemos la prudencia de leer, atender y resolver cada situación que se torna en problema, no con pensamientos al vuelo, sino con trazos específicos de líneas de acción, de solución y desenlaces satisfactorios, en esos silencios necesarios, valiosos, donde la calidad de la apariencia no importa.
Por ello, por increíble que parezca, ayer lunes en la integración de nueva cuenta a las labores cotidianas, escuchamos, en la prudencia de esa tolerancia que tal vez nos faltaba, porque no hay letargos ni imágenes de un color igual al día anterior, en la secuencia de recordar; la forma en que habitamos con visión el pensamiento, las miradas y la participación de ideas importantes, que no llegan a escuchar desde el poder político, en ese encapsulamiento negativo de ocultarles la realidad que golpea este país.
La presidenta Sheinbaum es una mandataria con argumentos válidos en las conferencias mañaneras, informada hasta cierto punto, rodeada tal vez de un pasado de personas que no comulgan con caminar sin pretextos, por ese país de respuestas, no de más cuestionamientos, que la están llevando a escuchar quejas, reclamos; como en los planteles los servidores públicos de las madres y padres de familia por los excesos de un sistema viciado por años.
Podría ser diferente el escenario de cada día, si después de tener el panorama general del México que nos acompaña este siglo, se fija la agenda en la temática de los argumentos válidos, no de las pretensiones o los trascendidos, porque estamos al parecer, más empeñados en justificar que en posibilitar la palabra como acción que abriga la verdad, nombrar a las cosas por su nombre, no más formas de silencios que dan espacios para más dudas y resabios.
Vamos a gritar con fuerza que viva México esta noche, cada quien a su manera, en sus trincheras, desde la tranquilidad de Yucatán o Colima, hasta la ruidosa observancia de la suspensión de gritos en años pasados, por esa violencia que sigue anidándose en espacios de multiplicación de contenciones, que al parecer no son suficientes para Michoacán o Tamaulipas, desde hace mucho tiempo.
ENTRE LÍNEAS
Dos estados más, Guerrero y Michoacán han sido designados quienes tendrán la responsabilidad de la defensa de la transformación para Morena, de cara a la elección de 2027 en estos dos estados en conflicto político, porque hay intereses marcados, sobre todo con quienes seguramente serán llamados para una segunda opción en el espacio público; desde la dirigencia nacional.

