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Guanajuato espera 1.27 millones de turistas en Semana Santa; con derrama de 3,000 millones de pesos
El recorrido por las calles de Guanajuato Capital están repletas de edificios históricos, cultura y arte.
El estado de Guanajuato espera recibir 1,270,000 visitantes durante Semana Santa 2026, de los cuales 255,000 se hospedarán en hoteles, con una derrama económica estimada en más de 3,000 millones de pesos, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo e Identidad estatal.
La temporada es un detonante para el turismo religioso en el estado, que cuenta con un patrimonio arquitectónico que tiene Guanajuato en templos, parroquias, catedrales y el Santuario de Cristo Rey.
El turismo religioso es una oportunidad para la entidad cuya meta, desde la secretaría de Turismo estatal es llevar a más visitantes a municipios que están fuera de los tradicionales y de los corredores industriales, tal como los que rodean al cerro del Culiacán.
Emilio es el guardaparques del Área Natural Protegida Cerro de Culiacán, en el municipio de Cortazar, Guanajuato, con 25 años de experiencia de los cuales 12 ha sido voluntario nueve ya como empleado del municipio, su trabajo consiste en realizar labores de conservación, como el mantenimiento de senderos, prevención de incendios y atención a visitantes.
El cerro del Culiacán colinda con los municipios de Cortazar, Salvatierra y Jaral del Progreso, y alcanza los 2,833 metros sobre el nivel del mar, cada año atrae a peregrinos, senderistas, investigadores y visitantes que encuentran un espacio para la espiritualidad.
El lugar de peregrinación y práctica ritual tiene profundo arraigo en la región, cada primero de mayo, grupos de danzantes suben hasta la cima más alta de Guanajuato una de las tradiciones más significativas del calendario local, “mientras más alto están, más cerca de Dios se encuentran”, explicó el guardabosques.
El cerro ofrece cuatro senderos habilitados de nivel intermedio, señalizados y con barreras de retención de suelo, el más concurrido parte desde la comunidad de Cañada de Caracheo, en el municipio de Cortazar y conduce hasta las capillas de la zona conocida como Cruz Arriba, con un tiempo de ascenso aproximado de dos horas y media.
El área recibe visitantes de manera constante durante todo el año, con una concentración notable los fines de semana, que incluso rebasa los límites de la comunidad local, “de todas las localidades de aquí alrededor están llegando muchísimas personas”.
Región Laja-Bajío
La región Laja-Bajío, es una de las siete que conforman el está, y está integrada por municipios como Celaya, Apaseo el Grande, Apaseo el Alto, Comonfort, Cortázar, Jaral del Progreso, Villagrán, Tarimoro y Juventino Rosas, enfrenta retos estructurales en infraestructura, profesionalización y posicionamiento turístico, de acuerdo con el Plan Estatal de Turismo publicado el 29 de octubre de 2025.
Pese a este panorama, el plan plantea expectativas de desarrollo basadas en el potencial de la región para el turismo de bienestar, natturaleza, gastronomía y experiencias inmersivas, entre las acciones propuestas destacan la certificación en turismo holístico y gastronómico, la consolidación de rutas gastronómicas y del mezcal, así como el impulso a estrategias de promoción segmentadas y digitales.
Para ello se desarrollan campañas de recuperación de imagen para la región, fortalecer la promoción a nivel nacional e internacional, como parte de las estrategias transversales, se plantea mejorar la infraestructura turística, crear paradores, actualizar directorios turísticos y fomentar la articulación entre actores del sector.
La región Laja-Bajío se perfila como un territorio con alto potencial turístico, pero condicionado a la atención de rezagos históricos en infraestructura, seguridad, regulación y profesionalización, que permitan estar a la altura de destinos ya consolidados en Guanajuato.