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Evite pérdidas de contrato por mala imagen
La imagen externa es la llave para tener negocios de alto nivel, cuando se invierte en una buena camisa, en un buen traje, se está invirtiendo también en su empresa, porque esa es la llave para lograr grandes acuerdos.
La imagen que proyecta un empresario en su entorno laboral, desde sus clientes y proveedores, hasta con las entidades financieras y colaboradores es de suma importancia, porque que de ello depende en gran medida la posibilidad de lograr negocios exitosos, afirmó Fernando Jiménez, rector del Colegio de empresarios, Excellentia Fervic Education.
“Tener una mala imagen externa y un mal uso del lenguaje puede hacerle perder al empresario hasta el 90% de los negocios y el 10% de los que lleguen a concretar, se lograrán seguramente por la urgencia que tiene el cliente de conseguir un producto o servicio que está escaso o que es complicado adquirirlo”, dijo.
Por lo tanto, si no envía la señal correcta a las personas con las que se desenvuelve está arriesgando seriamente a su empresa, y también está restando autoridad a su propia persona, indicó.
“La imagen externa es la llave para tener negocios de alto nivel, cuando se invierte en una buena camisa, en un buen traje, se está invirtiendo también en su empresa, poque esa es la llave para lograr grandes acuerdos”, enfatizó.
Cuidar los detalles en la forma de vestir, en el peinado y hasta en las uñas, es cuidar los mensajes que se transmiten. De hecho, la primera impresión es la que más cuenta, y la que va a permanecer por más tiempo en la mente de quien nos vé.
Por eso vestir de traje siempre va a dar autoridad. La gente se comporta diferente cuando se viste formalmente que de manera informal, las actitudes cambian y cambia también la manera en que la gente nos ve, dijo.
La empresa
En el caso de una pequeña empresa, si la imagen de ese negocio no está trabajada, va generar desconfianza entre la gente, dijo y en el caso de los empresarios que salen a hacer a ofrecer algún producto o servicio, "están destinados al fracaso”, aseguró.
Si un pequeño restaurante, no tiene bien pintadas las paredes de su local o tiene una puerta improvisada en el baño, o las sillas no tienen patas, no está dando una buena señal de un negocio próspero, sino de uno “changarrero" y eso puede generar incomodidad entre los clientes.
El también director de la empresa Smart Engineering & Co., dijo que un empresario que dirige una compañía, si no proyecta una buena imagen de éxito, condena asimismo a sus colaboradores, de ahí que sea muy cierta la frase de “todo se parece a su dueño”, por eso es importante cuidad los detalles.
“Porque si él se preocupa por la forma en que se comunica con los demás y por la imagen que da, seguramente lo va a hacer por la de su negocio, por la de sus empleados, por la del equipo y todo lo demás”, señaló.
El lenguaje
Fernando Jiménez, indicó que el lenguaje correcto es el complemento de una buena imagen, ya que permite tener la credibilidad necesaria para alcanzar una negociación, “porque si una empresa confía en nosotros puede darnos fácilmente un adelanto del servicio que se le va a prestar”, dijo.
Hay empresarios que visten bien, tienen un auto de lujo, tienen buen aspecto, pero su lenguaje es florido y deja mucho que desear, entonces tampoco están en la sintonía de los negocios, indicó.
La cortesía es básica, el buen trato también, y si a eso se le agrega una buena apariencia, el nivel adecuado de preparación, seguramente tiene garantizado el éxito en sus negocios, afirmó.