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El Dr. Svante Pääbo, fundador de toda una disciplina científica
“Ahora ya no depende del Dr. Pääbo, sino de sus sucesores, que haya una descolonización de la antropología que beneficie a toda la humanidad. El investigador en este sentido es optimista y asegura que es una propuesta muy positiva, tratar de lograr que el 100% de la humanidad participe de la ciencia”.
Este año sorpresivamente el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2022 fue para el biólogo sueco Svante Pääbo “por sus descubrimientos sobre los genomas de los homínidos extintos y la evolución humana”. Nunca el área de la antropología había sido tomada en cuenta por este premio, lo que deja ver cómo la ciencia también se revoluciona y la interdisciplina crece en todos los campos del conocimiento.
Al respecto el Dr. Alejandro Terrazas, investigador titular del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, platica a El Economista que definitivamente fue una sorpresa porque los premios de medicina y fisiología generalmente van enfocados hacia la salud directamente, “este premio causa asombro, pero sí es muy merecido porque no todos los días vamos a encontrar a una persona que sea el fundador de toda una disciplina científica”.
Esto es gran parte del mérito del Dr. Pääbo, pues prácticamente desobedeció a su jefe, ya que se le había pedido que se dedicara a otros temas, y en general nadie de la comunidad genética creía que el ADN se pudiera conservar en fósiles antiguos. “Él aunque desarrolló otros temas, en paralelo siguió desarrollando la técnica para extraer el ADN antiguo. Definitivamente ha revolucionado a través de esta disciplina varios campos, entre ellos la antropología”, tema de expertis del Dr. Terrazas, y donde específicamente en la antropología física se estudia la relación entre la cultura, la biología del ser humano, y como esta ha evolucionado.
Comparte que cuando ellos empezaban a ver sus publicaciones de Neandertales “fue increíble”, luego los denisovanos y luego las secuenciaciones completas del genoma que requieren una capacidad de laboratorios increíble, computadoras y equipo muy avanzado, por ejemplo en México se tiene poca capacidad de hacer genómica y prácticamente ninguno se dedica a obtener genomas de fósiles.
Paleogenómica y la medicina
El paleoantropólogo y prehistoriador explica que parecería que la paleogenómica iba a tener un interés mucho más académico y no tan práctico o aplicado, sin embargo empezaron a encontrar algunos factores sumamente sorprendentes.
Cuando empiezan a darse cuenta (el Dr. Pääbo y su equipo) de que algunos genes de los Neandertales aparecían en el genoma humano moderno, es decir en nuestra propia especie, esto significaba que en algún momento los Neandertales y los primeros Homo sapiens que salieron de África se juntaron.
“Nuestra especie, Homo sapiens, evolucionó en África, los Neandertales en Europa. Estuvieron separados por lo menos 500, 000 años, de repente hace 100,000 años sale el Homo sapiens y se encuentra con Neandertales en el cercano oriente y ahí en lugar de la visión tradicional bélica violenta que dice que los seres humanos vieron y exterminaron a los Neandertales, en lugar de eso se aparearon y tuvieron descendencia, eso somos nosotros”.
El Dr. Terrazas explica que cada uno de nosotros tiene hasta 2% de ADN Neandertal y esto fue uno de los grandes descubrimientos del Dr. Pääbo y algunos otros investigadores. Esos genes además sirven para algo, por ejemplo, mayor resistencia a los climas fríos, otros también son neutros y otros negativos. Aquí es donde entra el campo de la medicina, entender por qué nuestro sistema inmune, nuestra fisiología y metabolismo es como es y resultado de un producto evolutivo.
Con ello podemos ir viendo la historia de esas defensa contra las enfermedades y esto comienza a tener relevancia para la salud, porque se pueden diseñar diferentes terapias médicas para diferentes poblaciones de acuerdo con su herencia diferencial. “Toda esta paleogenómica del Dr. Pääbo está revolucionando la forma en que podemos diseñar tratamientos y por eso cabe en el área de la medicina”.
Áreas cada vez más unidas
El también arqueólogo reflexiona que por primera vez la antropología ocupa este lugar que no forma parte de los premios Nobel. “Con esto nos damos cuenta de que la transdisciplina y la interdisciplina cada vez son más valiosas, ya la química por sí sola no puede hacer grandes avances, requiere de la física, de la fisiología, medicina, genética y hasta la paleontología”.
Comparte que es interesante como antes campos tan separados uno de otro, hoy definitivamente solo con la colaboración tienen progresos importantes. “El Dr. Pääbo supo trabajar en equipo y compartir eso es algo super notable”.
Por ejemplo, en México no podemos hacer paleogenómica, “sería un campo que deberíamos desarrollar, pero hoy los grandes bancos de primer mundo han hecho más accesibles sus bancos de datos. El genoma entero de los Neandertales secuenciados está accesible en internet, son librerías de ADN , gracias a esto países como el nuestro pueden incorporarse de una manera más sencilla al avance del conocimiento”.
Por ejemplo, hoy una estudiante del Dr. Terrazas está estudiando la carga genética de la esquizofrenia, una enfermedad multicausal, pero que parte del componente es genético. “Parece ser que esto viene de la hibridación con los Neandertales, así desde la UNAM se estudia la evolución de la esquizofrenia. Nunca nos hubiéramos imaginado, estamos viviendo una época muy emociónate para la antropología, la medicina y para toda la humanidad gracias al trabajo pionero del Dr. Pääbo ”.
La ciencia tiene que eliminar la visión colonialista
El Dr. Terrazas hace hincapié en que los fósiles van a seguir revolucionando, sin embargo hay un desequilibrio, porque por un lado los fósiles están en países subdesarrollados, pero los recursos en el primer mundo. “A veces es muy cómodo llegar al tercer mundo, engañar a un arqueólogo que te dé muestras de fósiles, te los llevas a tu país y los publicas tu. Hay peligro de que suceda esto, una visión colonialista”.
El Dr. Pääbo hoy ya está retirado, pero lo que sus equipos de trabajo deberán entender es la colaboración de par en par con los países que tiene los fósiles. Por ejemplo, en México en el laboratorio del Dr. Terrazas se estudiaron en su momento los esqueletos más antiguos del continente americano, de 13,000 años de antigüedad, que aunque no se comparan con los Neandertales, son de gran importancia para entender el poblamiento original.
Hoy todavía sabemos muy poco sobre el origen de los primeros nativos americanos, sabemos que deben venir de Asia, que hubo varias oleadas migratorias, pero más importante, la adaptación y lo que implicó genéticamente, eso significa mucho por trabajar y desarrollarse, y la genética daría mucha luz, que podría arrojar información para las políticas de salud.
El Dr. Concluye que se quiere un trato de igual a igual y que estudiantes de las universidades del tercer mundo vayan a las grandes universidades, aprendan la técnica y regresen al país a desarrollarla. Pero ahora ya no depende del Dr. Pääbo, sino de sus sucesores, que haya una descolonización de la antropología que beneficie a toda la humanidad. El investigador en este sentido es optimista y asegura que es una propuesta muy positiva, tratar de lograr que el 100% de la humanidad participe de la ciencia.