La imagen de éxito de Google ha quedado empañada este viernes. El buscador de internet ha anunciado que venderá el 6.5% que posee del operador móvil Clearwire por 47.1 millones de dólares cuatro años después de que las comprara por 500 millones de dólares. Perderá con esta operación bursátil alrededor de 337.7 millones de euros o 453 millones de dólares.

Google había comprado la participación en 2008 cuando el optimismo reinaba en su junta directiva.

El buscador más utilizado del mundo había facturado 42.000 millones de dólares (alrededor de 31 millones de euros) en cinco años y pretendía aprovechar el auge de los teléfonos móviles, sector que ahora se disputa con Apple con su sistema operativo libre, Android, que ofrece al resto de fabricantes.

Clearwire, que vende servicios de Internet inalámbricos, empezó a tener problemas poco después de que Google invirtiera en ella. Sus acciones, que llegaron a cotizar a 16 dólares, cayeron hasta 1.27 en octubre de 2011.

En los últimos días, su precio ha rondado los dos dólares.

La operación se anuncia después de que Clearwire admitiera la semana pasada que necesitará más financiación antes de final de año.

La compañía, con sede en Washington, pretende rediseñar sus servicios. Los responsables de Google, que cerró el ejercicio 2011 con un beneficio neto de 7,580 millones de euros, se negaron a hacer declaraciones y se limitaron a publicar un breve comunicado: "Replanteamos nuestras inversiones según la evolución de mercado".

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