Así como se habla cada vez más de términos como bigtech, fintech, insurtech y otros, que tienen que ver con tecnología aplicada a los servicios y productos financieros, ahora empieza a salir a la luz la suptech, la supervisión que autoridades de diferentes países han empezado a realizar, adoptando herramientas tecnológicas como big data y la inteligencia artificial.

En el documento Las Generaciones Suptech, publicado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés), que hoy encabeza el mexicano Agustín Carstens, se destaca que son varios países, incluido México, los que están adoptando estas tecnologías para lograr una mejor y más ágil supervisión de los entes financieros, aunque la suptech está en etapa de despegue.

“Mientras que la suptech todavía está en su infancia, está ganando terreno, con un número significativo de casos de uso en las áreas de análisis de mala conducta, informes y gestión de datos (por ejemplo). Pero la mayoría aún son de naturaleza experimental, lo que ayuda a explicar por qué sólo un número limitado de partes externas ha estado involucrado en el desarrollo de estas herramientas, y destaca la necesidad de una mayor coordinación y colaboración internacional para ayudar a abrir el campo de la tecnología superior.

“Las soluciones suptech han surgido recientemente. Son en su mayoría de naturaleza experimental y se están desarrollando dentro de las autoridades financieras. La mayoría todavía se encuentra en etapa experimental o de desarrollo, con menos de un tercio operacional”, dicta el documento.

Big data e inteligencia artificial

Ahí, se detalla que son varias generaciones las que involucran suptech para mejorar la supervisión, pero que son las últimas tendencias relacionadas con big data e inteligencia artificial, las que encajarían más en este concepto, dado que generaciones previas conservan aún procesos manuales.

“La tercera generación cubre la arquitectura de big data, mientras que la cuarta generación implica la adición de inteligencia artificial como su característica definitoria. La suptech se extiende entre la tercera y cuarta generación. En particular, las soluciones de recopilación de datos de tercera generación y las soluciones de análisis de datos de cuarta generación se consideran suptech”, detalla.

El documento del BIS expone que el big data abarca tecnologías que aumentan de forma significativa el volumen, la variedad y la velocidad y validez de datos bajo gestión, mientras que la inteligencia artificial es la teoría y el desarrollo de sistemas informáticos capaces de realizar tareas que tradicionalmente han requerido inteligencia humana. “En la práctica, la inteligencia artificial puede ayudar en el análisis de datos grandes y complejos que de otro modo serían imposibles de realizar”.

¿En qué se puede aplicar?

De acuerdo con el documento, son varios países los que han implementado iniciativas suptech en sus respectivas jurisdicciones, principalmente relacionadas con análisis de mala conducta, informes y gestión de datos; asistencia virtual; temas microprudenciales y macroprudenciales, y en vigilancia del mercado, aunque éstas constituyen una parte menor del conjunto de muestras.

En materia de análisis de mala conducta, el BIS señaló que hoy se requieren nuevas herramientas para combatir las nuevas formas de lavado de dinero, financiamiento al terrorismo, venta indebida y fraude que la tecnología hace posibles.

“Esta necesidad probablemente explica la preponderancia de los casos de uso de mala conducta”, informó.

También, la suptech puede utilizarse en informes y asistencia virtual, refirió: “El monitoreo en tiempo real aprovecha una combinación de API, web scraping, chatbots, minería de texto y otros para obtener datos a pedido, o como una transmisión continua. El monitoreo en tiempo real se combina con el procesamiento directo y la visualización dinámica para proporcionar una lectura instantánea de los indicadores de rendimiento. Dichas soluciones van de la mano con otros casos de uso, en particular con el análisis de mala conducta y la vigilancia del mercado”.

De igual forma, se utiliza para gestión de datos y supervisión micro y macropudencial, es decir, para ver si hay movimientos en los índices de capital, liquidez y solvencia de las entidades financieras, lo mismo que en gobierno corporativo.

El caso de México

Entre los países que ya aplican suptech en su labor de supervisión se encuentra México. De acuerdo con el documento del BIS, aquí recurren ya a esta tecnología el banco central y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Por ejemplo, detalló que la CNBV utiliza una combinación de agrupamiento, regresión logística, redes neuronales artificiales y modelos forestales aleatorios para detectar patrones sospechosos de datos granulares de transacciones y cuentas.

“También está experimentando con una herramienta que marca nombres y compañías seleccionadas de noticias relacionadas con esquemas de lavado de dinero, y los vincula con otras fuentes de datos, tanto estructurados (redes sociales) como otras (listas de vigilancias y cuentas)”.

De igual forma, comunicó que el Banco de México emplea una combinación de raspado  de páginas web (web scraping) y minería de texto para auditar materiales promocionales, prospectos o documentos de asesoramiento financiero difundidos por instituciones.

También desarrolló una herramienta de minería de texto que ayudará a identificar palabras clave.

El BIS señaló que estas herramientas ayudarán a las autoridades financieras a abordar mejor los riesgos no financieros, un área que ha infligido un daño masivo a la reputación de las instituciones. “La coordinación y colaboración internacional podrían ayudar a acelerar el desarrollo de suptech”, concluyó.

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