A partir de marzo, los bancos deberán empezar, de manera obligatoria, a registrar los datos biométricos de sus clientes (principalmente huellas dactilares) al momento en que éstos abran cuentas nuevas o pidan nuevos créditos.

Esta medida la ordenó la autoridad financiera desde el 2017 y en un principio entraría en vigor desde el 1 de enero del 2019. Sin embargo, se aplazó hasta marzo del 2020 dada la petición de los propios bancos de trabajar en la creación de una base de datos biométricos única, en lugar de que cada entidad tuviera la suya.

Carlos Chavarría, director de NA-AT Technologies, firma especializada en el desarrollo de tecnología para el sector financiero, asegura que hoy ya existe un gran avance en los bancos para empezar con esta medida a partir de marzo.

En entrevista, precisa que de los 30 bancos con los que trabajan, hoy 50% ya está listo e incluso ya realizan algunas pruebas de validación con el Instituto Nacional Electoral, y estima que para marzo, 90% llegue con las condiciones adecuadas para ello.

“Estamos trabajando a todo para salir en esa fecha. La mitad (de los bancos con los que trabajamos) está listo y operando. Mis cálculos son que 90% estará listo para esa fecha”, puntualiza.

En el caso de los siete grandes bancos (BBVA, Santander, Banorte, Citibanamex, HSBC, Scotiabank e Inbursa), que tienen gran parte de los activos del sector en México, comenta que prácticamente ya están listos.

El director de NA-AT Technologies detalla que para algunos bancos fue un proceso complicado sobre todo por desconocimiento, dado que unos habían contratado equipo que no les funcionó, y tuvieron que empezar de cero.

No sólo será la huella dactilar

La norma establece que, en un principio, los bancos registren las huellas dactilares de sus clientes. Sin embargo, Carlos Chavarría explica que no se quedaron ahí, sino que se prepararon para registrar a futuro otros elementos biométricos como el rostro y la voz, entre otros.

En el caso de las validaciones que se realizaron desde los bancos al INE, comenta que han sido buenas y los tiempos de respuesta del organismo público han sido en promedio de 0.3 segundos.

“Los servicios que ellos tienen para validar son muy buenos y están funcionando bien. Cumplen con los niveles de servicio, el soporte que tienen es muy bueno”, enfatiza.

No prevén nueva prórroga

El motivo de la prórroga que se les dio a los bancos para que entrara en vigor esta medida fue porque se barajaba la posibilidad de crear una base de datos única de biométricos en el sector bancario.

En este sentido, el director general de NA-AT Technologies comenta que, con base en la reuniones que se han tenido, al parecer no se prevé una nueva prórroga.

“Yo pienso que es bueno no mover fechas porque siempre los deadlines nos ayudan a cumplir con las cosas (...) ya son dos años”, expresa.

Respecto a la base de datos única de biométricos en el sector bancario, comenta que hasta hace un mes el tema seguía vigente, pero que se atravesó el periodo vacacional, por lo que seguramente se retomará este año. “Parece que sí va, pero no se han retomado las conversaciones”.

No obstante, menciona que los bancos han avanzado en este tema de manera individual, con el fin de no caer en un incumplimiento de la norma.

Carlos Chavarría considera, sin embargo, que lo ideal sería que hubiera una base de datos única de registros biométricos de la población mexicana, pero reconoce que es una labor compleja y delicada. “Tener muchas bases de datos no nos conviene”.

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