Cada vez es más frecuente el uso de los datos biométricos para múltiples fines, que van desde registrar su asistencia al lugar de trabajo, desbloquear sus dispositivos móviles, control migratorio, hasta los servicios financieros.

Los datos biométricos son aquellas características físicas, fisiológicas, de comportamiento y personalidad, atribuibles a una persona, como la huella digital, la retina y el reconocimiento facial, entre otras, por lo que constituyen datos personales que deben ser protegidos.

En general, según el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), existen tres factores a partir de los cuales se puede identificar o verificar la identidad de una persona: a través de algo que la persona sabe, por ejemplo, una contraseña o código PIN; a partir de algo que la persona posee, por ejemplo, una tarjeta de proximidad o un token, y por medio de algo que la persona es, por ejemplo, un dato biométrico.

Carlos Mejía, socio y director comercial de OFI.com.mx, estimó que la transición a este tipo de tecnologías no sólo les trae beneficios a las empresas, la migración también otorga a las personas algunos ventajas que deben conocer.

Explicó que una de éstas es referente al robo de datos personales que deriva en suplantación de identidad. El robo de un dato biométrico y la posibilidad de su uso posterior es más complicado que los otros elementos como token o contraseña.

Por su parte, Inai explicó que un dato biométrico será dato personal cuando de manera directa identifique a su titular, o bien, lo haga identificable a través de la biometría, pues sin la aplicación de este método serían desproporcionales los esfuerzos que se requerirían para reconocer a la persona.

Actualmente, las aplicaciones bancarias solicitan algunos datos para poder realizar algunas actividades, la principal es el acceso a la plataforma, también es necesario ingresar la huella o reconocimiento facial para realizar algún retiro en cajero automático o transacción entre cuentas.

No sólo las instituciones bancarias están ocupando este tipo de tecnología, recientemente la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro informó que, a 26 meses de la entrada en vigor del uso de este tipo de datos en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) las administradoras de fondos para el retiro han enrolado 10 millones trabajadores.

“La incorporación de esta nueva tecnología representa un avance relevante en el SAR al permitir realizar diversos trámites, entre los que se encuentran el registro, el traspaso y los procesos de retiro de recursos de la cuenta individual, haciendo estos trámites completamente digitales y sin uso de papel”, refirió la dependencia.

Clave de identidad digital

Por su parte, Carlos Mejía destacó que la matriculación obsoleta, inscripciones de información sensible vendiéndose en la red e instrumentos de identificación sin consolidarse en un solo mecanismo dan cabida a la ciberdelincuencia y afectan la confianza del ciudadano en el sistema.

Por tal motivo, es importante que la gente emigre a este tipo de tecnologías para cuidar sus datos personales, asimismo, señaló que en un lapso no mayor a dos años el gobierno podría desarrollar en su totalidad una clave de identidad digital.

Según los especialistas, ésta se tratará de un documento de identidad muy seguro que permitirá la identificación plena de una persona al incluir sus datos biométricos, como los ya mencionados, a los registros de población ya existentes, brindará de certeza de que no exista duplicidad de registro y, con ello, identidades falsas.

Recordaron que documentos como la credencial de elector, licencia de conducir o el pasaporte, que son con los que podemos demostrar fidedignamente nuestra identidad, pueden ser vulnerados con facilidad y algunas personas llegan a tener más de una.

Lo anterior cobra importancia ya que, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, durante el 2017, México ocupó el octavo lugar a nivel mundial en robo de identidad.

El directivo de OFI explicó que, para solucionar lo anterior, naciones como Estonia, Chile y Perú están optando por poner en funcionamiento tecnología de blockchain y biométricos en sus identidades digitales.