Gran parte de la inconformidad que tienen los trabajadores con respecto al sistema de capitalización se debe a que las administradoras de fondos para el retiro (afores) no han sabido informar y explicar cómo se puede obtener una buena pensión, consideró Guillermo Arthur, presidente de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP).

“Las afores lo han hecho bien, pero en lo que tal vez fallaron es en una mejor comunicación con respecto a cómo se iba a tener la pensión, es decir, cómo se iba a comportar el ahorro del trabajador en función de las aportaciones que están haciendo”, dijo en entrevista.

A su parecer, sucede lo mismo con las administradoras de fondos de pensiones (AFP) en Chile, las cuales han generado un descontento social por las bajas pensiones que recibirán los trabajadores al momento de concluir su vida laboral.

“Los movimientos que se han creado en algunas partes de Chile o de México es porque están responsabilizando a las AFP y a las afores de algo que no es su responsabilidad, en el sentido de que ellas generan rendimientos, pero las aportaciones son bajas”, comentó.

 

Para Arthur, debe considerarse como un logro que muchos países de Latinoamérica como Chile y México hayan migrado de un sistema de reparto a uno de cuentas individuales, pues el primero es insostenible ante el crecimiento demográfico y la esperanza de vida.

“La pirámide poblacional se invirtió, antes había más jóvenes para mantener las pensiones de los adultos mayores, pero, la realidad actual es que ya no hay tantos jóvenes y la gente puede vivir hasta 100 años, un sistema de reparto con este panorama es impracticable”.

Bajo el panorama descrito, Arthur consideró que es claro lo que se tiene que hacer en los sistemas de pensiones de muchos países como México: subir las aportaciones y la edad de retiro.

Explicó que, si no se mueven estos parámetros, la tasa de remplazo —que se refiere al porcentaje de pensión que recibirá un trabajador de su último salario— sería del orden de 25 por ciento. Pero si se mejora la tasa de aportación en 5 puntos y se aumenta la edad de retiro en tres años, la tasa de remplazo se duplicaría.

“Tenemos que prepararnos para pagar pensiones durante un periodo cada vez más largo. El problema es que mucha gente pretende ahorrar para su pensión con la misma cantidad y con los mismos años de trabajo, lo cual no se puede, es insostenible”.

 

Con base en la realidad de las personas

El presidente de la FIAP consideró necesario hacer caso a las recomendaciones que ha hecho el Premio Nobel de Economía en 1997, Robert C. Merton, sobre establecer una pensión con base en el ingreso de las personas y establecer como sociedad la pensión objetivo y los mecanismos que ayudarán a obtener el monto deseado.

“Se deben establecer los mecanismos para las personas que desean obtener pensiones de 40, 50 o 70% de su actual salario. Es decir, qué tantas semanas de cotización se requieren, qué tantas aportaciones y a qué edad se deberían de retirar”.

Agregó que ya no debería medirse el monto de las pensiones con un promedio, pues muchas veces no reflejan la verdadera situación de las personas, “podemos encontrar personas que han cotizaron 20 años seguidos en la formalidad y otras que sólo han cotizado tres años, entonces querer sacar un promedio de ello es poco práctico para establecer niveles de pensiones”.

Para lograr las metas en pensiones, indicó que se requiere la participación de expertos en seguridad social, finanzas públicas, think tanks y académicos.

De acuerdo con datos de la FIAP, entre 1981 y el 2019, alrededor de 33 países han realizado reformas en sus sistemas de pensiones para migrar o incluir el esquema de capitalización individual de los ahorros de manera obligatoria.