Las siglas ESG representan el acrónimo en inglés de los conceptos incluidos en el concepto de sostenibilidad compuesto por las áreas: Environmental (ambiental), Social (social) y Governance (gobernanza). Existen varios modelos internacionales de información ESG a partir de los cuales las organizaciones despliegan sus estrategias corporativas para integrar la sostenibilidad en su modelo de negocios. Algunos de ellos se exponen en este artículo.

En la Bolsa

Uno de los mecanismos más utilizados por las compañías que cotizan en las bolsas de valores en el mundo para presentar de forma anual los avances en la materia son los estándares creados en el año 2000 por la Global Reporting Initiative, comúnmente conocidos como GRI. Al usar este método de presentación en materia de sostenibilidad, la empresa que lo utiliza identifica y evalúa los temas materiales clave en su ámbito de competencia bajo una estructura modular de tres series que comprenden:

  1. Estándares Universales. Estándar 100, con guías generales de uso y reporte de los estándares para todas las organizaciones.
  2. Estándares Sectoriales. Muestran los tópicos más significativos que en cada sector son utilizados.
  3. Estándares Temáticos. Incluyen la esfera económica (estándar 200), ambiental (estándar 300) y social (estándar 400).

Las compañías que utilizan esta familia de estándares tienen la seguridad de que los indicadores de desempeño que se derivan de su aplicación son aceptados por organizaciones de reconocimiento internacional como la OCDE, ISO, UNCTAD y el IFC, ya que proveen un lenguaje universal en materia de sostenibilidad debido a sus características de credibilidad, consistencia y comparabilidad, facilitando la presentación de reportes de sostenibilidad semejan- tes en su estructura con otras compañías.

Cabe destacar que los estándares GRI permiten a la empresa reportar exclusivamente aquellos aspectos de sostenibilidad que resultan críticos para el negocio, sin tener que reportar todos y cada uno de los elementos delineados en el estándar, salvo que exista un tópico particular en los denominados Estándares de Sector que requieran una divulgación mandatoria del tema. Para un conocimiento general de los aspectos incluidos en los estándares en materia de desempeño económico, ambiental y social se presenta el gráfico Visión general de estándares GRI.

Si bien los estándares GRI constituyen un importante medio de comunicación de la empresa con sus distintos grupos de interés para fortalecer una relación de confianza y reputación en torno a su actividad comercial, con el tiempo se han convertido en una forma de manifestar el compromiso de la organización con un principio básico de la gobernanza institucional: la transparencia, el elemento clave de cualquier sistema moderno de rendición de cuentas que permite el escrutinio social y el ajuste de proyectos y programas para adecuarlos a las necesidades y expectativas de todas las partes interesadas en el buen desempeño de la empresa.

Por sectores e industrias

Para ofrecer exclusivamente lo que se está haciendo en materia de sostenibilidad o información ESG al público inversionista, que cada día siente mayor necesidad de contar con este tipo de contenido para decidir si participa o no mediante algún instrumento financiero, están las normas SASB (Accounting Standard Board). Estas normas se desarrollaron con el fin de ser un estándar de mercado para la divulgación de información ESG por sectores e industrias, ya que en su elaboración han participado las compañías que interactúan en un sector o industria determinada, aportando conocimiento específico sobre un subconjunto de aspectos materiales susceptibles de tener un impacto en el desempeño financiero de la empresa, así como tomar conciencia de los riesgos y oportunidades latentes.

A la fecha, este conjunto de información gira alrededor de 26 temas de sostenibilidad para 77 industrias seleccionadas y es agrupado en cinco grandes dimensiones que clasifican problemas generales de sostenibilidad por categoría en diferentes sectores o industrias para conformar un comprensivo mapa de materialidad que ubica estándares específicos por área, facilitando un expedito proceso de comparación entre compañías. Las dimensiones son:

  1. Medio ambiente.
  2. Capital social.
  3. Capital humano.
  4. Modelo de negocios.
  5. Innovación, liderazgo y gobernanza.

Con un fin específico

Adicionalmente, es importante destacar iniciativas como la del grupo de trabajo denominado Task Force on Climate Related Financial Disclosures (TFCD). En 2017 este grupo creado en 2015 dio a conocer una serie de recomendaciones que se transformarían en un marco de divulgación financiera efectiva para las empresas deseosas de atraer inversionistas interesados en el desarrollo de proyectos en materia de cambio climático. Actualmente, los estándares TFCD se encuentran diseñados bajo una estructura de cuatro áreas temáticas:

  1. Gobernanza. Involucra la gobernanza de la organización en torno a los riesgos y oportunidades relacionadas con el medio ambiente.
  2. Estrategia. Involucra la evaluación presente y potencial de los riesgos y oportunidades en el modelo de negocio, estrategias y planeación financiera.
  3. Gestión de riesgos. Proceso de la organización utilizado para identificar, evaluar y gestionar riesgos relativos al aspecto ambiental.
  4. Métricas y objetivos. Comprende el grupo de indicadores y objetivos utilizados para evaluar y gestionar riesgos y oportunidades relevantes en materia de medio ambiente.

Al analizar de forma integral estas cuatro áreas es factible evaluar puntualmente el compromiso de la empresa emisora de esta información en favor de las acciones de mitigación del deterioro del medio ambiente incorporadas en su base de operación cotidiana, así como en sus decisiones financieras. De acuerdo con las fuentes consultadas, es viable sugerir que la adopción de los estándares de divulgación voluntaria TFCD ha sido ampliamente aceptada, a tal grado que, actualmente alrededor de 1,500 compañías con operaciones y subsidiarias en varios países, y casi el 60% de las 100 empresas más grandes del mundo que cotizan en bolsa, los han incluido en sus reportes de sustentabilidad; a la par más de 110 organismos gubernamentales y gobiernos como Japón, Suecia, Reino Unido y Canadá, entre otros, apoyan su adopción.

No importa el tamaño

Como podemos observar, los modelos de divulgación de información ESG favorecen una gestión responsable y sustentable de las compañías que adoptan estas metodologías al tener un Gobierno Corporativo que da origen a una sólida gobernanza organizacional, tanto en su estructura como en su cultura empresarial, en aras de alcanzar una mayor competitividad.

Sin embargo, es muy importante aclarar que no debemos suponer que las metodologías de  información ESG presentadas son susceptibles de aplicar exclusivamente en las grandes empresas o corporaciones con vastos recursos financieros, materiales y humanos; sino por el contrario, es una invitación a profundizar en el estudio de estas formidables directrices que pueden conducir por caminos ya andados, a las micro, medianas y pequeñas empresas que pretenden dar sus primeros pasos en el camino de la sustentabilidad.

* Lili Domínguez es presidenta del Consejo Nacional de Grupos IMEF.