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Señalan que Estados Unidos usa permisos para entrar al país como coacción política
El gobierno de Estados Unidos ha convertido la cancelación o revocación de visas en una herramienta de presión política sobre integrantes de la clase política mexicana, en medio del endurecimiento de la estrategia de Washington contra el narcotráfico, la corrupción y los presuntos vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios públicos.

El gobierno de Estados Unidos ha convertido la cancelación o revocación de visas en una herramienta de presión política sobre integrantes de la clase política mexicana, en medio del endurecimiento de la estrategia de Washington contra el narcotráfico, la corrupción y los presuntos vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios públicos.
Según un reporte de The New York Times, la medida habría alcanzado ya a decenas de figuras públicas mexicanas y permite a las autoridades estadounidenses enviar mensajes políticos sin hacer públicas las pruebas, acusaciones o información de inteligencia que sustenten cada decisión.
Resaltaron como uno de los casos fue el de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien informó que Estados Unidos canceló su visa para ingresar a ese país.
López Beltrán atribuyó la decisión al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y al subsecretario de Estado, Christopher Landau, y rechazó estar involucrado en actividades ilícitas.
Con base en lo dicho por el medio estadounidense el Departamento de Estado modificó en abril su política para ampliar las restricciones de visas contra personas del hemisferio occidental que realicen actividades consideradas “adversariales” o contrarias a los intereses de Estados Unidos.
Se detalló que el cambio permite a Washington emplear una facultad que tradicionalmente había sido utilizada para impedir el ingreso de personas consideradas amenazas a la seguridad, involucradas en corrupción o señaladas por atentar contra instituciones democráticas.
Ahora, sostuvo el reportaje, las restricciones también son utilizadas para presionar gobiernos, castigar a opositores de políticas estadounidenses o contener la influencia de China en la región.
El propio Departamento de Estado ha defendido su facultad para cancelar visas y ha señalado que el secretario de Estado, Marco Rubio, y otros funcionarios cuentan con una amplia discrecionalidad para hacerlo cuando exista un interés de política exterior estadounidense.
Además, se indicó que los expedientes de visas son confidenciales, por lo que Washington generalmente no revela las razones específicas detrás de cada cancelación.
Un exdiplomático estadounidense citado por The New York Times, John Feeley, explicó que la pérdida de una visa puede afectar la autoridad política de un funcionario, además de cortar vínculos personales y profesionales con Estados Unidos.
Por otro lado, se explicó que en la administración de Joe Biden, Washington utilizó mecanismos como la denominada Lista Engel para sancionar a funcionarios centroamericanos considerados corruptos o responsables de acciones antidemocráticas.
