Lectura 3:00 min
Antonio Oseguera solicita clemencia previa a sentencia
Antonio Oseguera Cervantes ofreció disculpas a las personas afectadas por su conducta. Sin pedir que se ignoren los delitos que cometió, solicitó una condena que le permita regresar con su familia.

La defensa del hermano de Nemesio Oseguera denuncia aislamiento prolongado en prisión.
Antonio Oseguera Cervantes, hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, solicitó clemencia a un juez federal de Estados Unidos antes de recibir su sentencia, al argumentar que su edad, sus enfermedades crónicas y su situación familiar deben ser considerados para determinar la pena que se le impondrá.
En una carta dirigida al tribunal, Oseguera Cervantes reconoció la responsabilidad por sus acciones y ofreció disculpas a las personas afectadas por su conducta. Sin pedir que se ignoren los delitos que cometió, solicitó una condena que le permita regresar con su familia y pasar los años que le quedan de vida junto a sus hijos.
“Uno de mis mayores temores es morir lejos de mi familia”, expresó en el escrito presentado ante la Corte Federal de Distrito para el Distrito de Columbia, correspondiente al expediente 1:23CR00027-001.
El acusado señaló que está próximo a cumplir 70 años de edad y que padece diversas enfermedades crónicas. Por ello, pidió al juez considerar su estado de salud y la posibilidad de que pueda permanecer cerca de sus familiares.
Oseguera Cervantes también expuso que tiene dos hijos adultos, de 22 y 20 años de edad, así como dos menores, una niña de seis años y un niño de dos. Explicó que la madre de los dos hijos mayores murió de cáncer cuando todavía eran pequeños, por lo que asumió su crianza.
En su carta manifestó su deseo de ver crecer a los menores y mantenerse presente en sus vidas. También recordó que sus dos hijas mayores, de su primer matrimonio, viven en Estados Unidos y formaron sus propias familias.
Según el documento, nació en 1958 en una comunidad rural cercana a Aguililla, Michoacán. Fue el tercero de siete hermanos y, después de que su padre dejó de enviar dinero a la familia cuando él tenía alrededor de 10 años, abandonó la escuela tras concluir sexto de primaria para trabajar en el campo y ayudar a sus hermanos.
La defensa sostuvo que la familia atravesó periodos de pobreza extrema, incluso con dificultades para conseguir alimentos.
El documento refirió que sus hijos adultos y otros integrantes de su familia mantienen contacto y apoyo hacia él. También señaló que, durante su reclusión en una cárcel de Alexandria, Virginia, permaneció más de un año bajo condiciones de aislamiento casi total y con restricciones para comunicarse regularmente con sus familiares mediante llamadas telefónicas o videoconferencias.
Sus abogados argumentaron que esas condiciones, junto con sus problemas de salud, han agravado su situación personal.

