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Paga AICM 565.9 millones de dólares; debe 3,152 millones de dólares

Marco A. Mares | Ricos y poderosos
En su nonagésimo octavo aniversario, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) –a través del fideicomiso MexCat–, redujo su deuda de 3,718 millones de dólares a 3,152 millones de dólares con el pago total de las notas preferentes garantizadas a 4.250%, con vencimiento al cierre de este año, por un total de 565.9 millones de dólares.
Con tal pago, se marca un hito positivo en la absurda historia de un activo cancelado: el Nuevo Aeropuerto Internacional (NAIM) de la Ciudad de México, decretado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
¿Por qué? porque representa una reducción importante de la carga de corto plazo; es decir elimina el vencimiento del adeudo para este año 2026 y se elimina la presión financiera de corto plazo.
El pronóstico es que el servicio de la deuda anual se reduzca moderadamente.
El próximo vencimiento importante es para el año 2028.
Saldo abultado
Esa es la buena noticia. La mala noticia es que el saldo por pagar sigue siendo abultado.
¿Cuánto queda por pagar?
El monto restante, es decir los 3 mil 152 millones de dólares, se mantiene vigente en calidad de deuda con tres notas preferentes garantizadas en circulación.
El conjunto de notas forman parte de las emisiones originales de 2016-2017 por un total de 6 mil millones de dólares destinadas a financiar el cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Son 3 series de notas en circulación, las de vencimiento 2028, 2046 y 2047, con tasas alrededor de 3.875%-5.50%.
La garantía principal es, y sigue siendo, el cobro de la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA) del AICM
Decisión costosa
La caprichosa decisión presidencial, impugnada incluso por su entonces secretario de Hacienda, Carlos Urzúa –quien renunciara posteriormente por discrepancias con la política económica lopezobradorista– ha tenido y sigue teniendo un costo extraordinario para la sociedad mexicana, no sólo en términos económicos, sino de logística y transportación aérea.
Hay que recordar que inicialmente la Auditoría Superior de la Federación calculó que la cancelación de la construcción del NAIM habría tenido un costo de 332 mil millones de pesos.
Aunque posteriormente, la propia ASF bajo presión, recalculó el costo en 113 mil millones de pesos, considerando la inversión ejercida, más la terminación anticipada de contratos y los costos financieros netos hasta el año 2019.
Hay muchas estimaciones no oficiales sobre la cancelación del NAIM. Algunas proyectan que México terminará desembolsando alrededor de 30 mil millones de dólares en total por la deuda original de 6 mil millones de dólares, calculados sobre la base del principal más los intereses acumulados hasta el año 2047.
Activo fantasma
México está pagando un elevado costo por la cancelación del NAIM.
El gobierno, en su momento, contrató una deuda por 6 mil millones de dólares, que canceló el siguiente gobierno en turno.
El costo económico es alto y de largo plazo.
La pesadilla financiera terminará en el año 2047, pagada por los usuarios del renovado y ampliado en múltiples ocasiones Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
El activo cancelado representa un alto costo que se paga con recursos generados en el TUA que pagan los usuarios.
Tales recursos podrían destinarse al mantenimiento, ampliación o modernización del AICM, que ha tenido que recibir cuantiosas transferencias del presupuesto federal.
A sus 98 años, el AICM sigue siendo la principal entrada aérea para el turismo internacional y es el primer lugar entre los aeropuertos del país por la cantidad de pasajeros que atiende anualmente.
La última remodelación la realizó la secretaría de Marina, a través de Grupo Aeroportuario Marina con una inversión global de 10 mil millones de pesos en 106 proyectos de infraestructura, equipamiento y servicios.
La cancelación del NAIM, sin duda, fue el peor y más caro error del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Pemex y la UIF
Pemex, encabezado por Juan Carlos Carpio y la Unidad de Inteligencia Financiera, de Omar Reyes decidieron poner la lupa sobre la petrolera para combatir los delitos financieros, el robo y la comercialización ilegal de hidrocarburos, conocida como huachicol fiscal.
Ambas instituciones firmaron un convenio de colaboración para el intercambio de información.
Es parte de la política energética y el combate a irregularidades que afectan al sector energético y al patrimonio del Estado.
También será utilil para verificar empresas que contratan con Pemex y reducir riesgos a su credibilidad.

