La Comisión Especial del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) suspendió de manera provisional por seis meses a Fredy Francisco Aguilar Pérez, juez Tercero de Distrito en el Estado de Hidalgo, por ordenar por “descuido” la libertad condicionada en contra del empresario joyero Jaime "S", acusado de violación en contra de su nieta menor de edad.

Según las investigaciones, luego de presuntamente haber cometido la violación equiparada, y haber amenazado a la menor con atentar contra su madre y su hermano, Jaime Sacal Micha huyó a Estados Unidos donde estuvo prófugo dos años, hasta que fue detenido por una ficha roja girada en su contra por la Fiscalía General de la República, debido a que era requerido-a su vez- por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Fue hasta el 29 de abril cuando Sacal fue deportado a México.

Al ser puesto a disposición en audiencia inicial ante el juez de control de la Ciudad de México, Agustín Moreno Gaspar, éste ordenó prisión preventiva oficiosa en su contra.

Sin embargo, Sacal promovió a través de su defensa un recurso de amparo, mismo que resolvió el juez Fredy Francisco Aguilar Pérez, quien concedió una suspensión y revirtió la primera medida cautelar, e impuso prisión domiciliaria al imputado. El juez aceptó tomar en consideración que el empresario padece de diabetes y de un cuadro clínico de salud complicado.

El CJF informó que dicho juez resolvió un amparo con notorio descuido en un caso relacionado con la presunta violación de una menor edad. Lo anterior, al modificar una suspensión previamente decretada y dictar prisión domiciliaria sin atribuciones para ello.

“Esto constituye, con base en la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, notoria ineptitud y descuido en el desempeño de las funciones o labores que [se] deban realizar”, dijo el CJF.

En un comunicado, aseguró que la impartición de justicia en materia penal es de la mayor relevancia para el sano desarrollo de una sociedad y la protección de los derechos humanos de las personas, particularmente cuando está involucrado un menor de edad.

“Y de manera particular, en casos en donde se encuentra presuntamente vulnerada la integridad de las y los menores de edad. Es ahí donde la aplicación de la ley debe ser estricta y sin cortapisas, siempre a la luz del interés superior de la niñez”, consideró.

Destacó que el CJF tiene el papel de velar porque los procesos y el desempeño de los juzgadores se apegue a la ley en beneficio de la gente.

“Las y los juzgadores federales habrán de estar a la altura de esta tarea, de brindar mayor y mejor justicia para la población mexicana”, mencionó.

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