La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no realizó un estudio para determinar si era viable financieramente trasladar el avión presidencial a Victorville, California, donde permaneció a la intemperie, o bien, contratar servicios de mantenimiento en México y mantenerlo bajo resguardo en el hangar presidencial de la Ciudad de México, mismo que terminó siendo usado como bodega para almacenar insumos médicos necesarios para la atender la pandemia Covid-19, determinó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En su tercera entrega de revisión a la Cuenta Pública del 2019, la Auditoría hizo una amplia revisión al gasto destinado al arrendamiento y mantenimiento del Boeing 787-8 TP-01 José María Morelos y Pavón, el cual fue enviado el 3 de diciembre del 2018 a Victorville, California, por instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador, al negarse a usar la aeronave para sus giras de trabajo.

La Auditoría Superior determinó que la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea no acreditó mediante un estudio de costo-beneficio, la conveniencia de trasladar la aeronave Boeing 787-8 a las instalaciones de la empresa The Boeing Company ubicadas en Victorville, California, para su preservación, resguardo y almacenaje, “en lugar de contratar dichos servicios para que fueran prestados en las instalaciones del Hangar Presidencial ubicado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y, con ello, evitar cubrir los servicios de almacenaje y estacionamiento, y que la citada aeronave permaneciera a la intemperie”.

Por ello, la ASF pidió a la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea que realice las investigaciones pertinentes y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo correspondiente por las irregularidades de los servidores públicos que en su gestión no realizaron dicho estudio de factibilidad.

Cabe destacar que en Victorville, California, la aeronave permaneció a la intemperie en un aeropuerto desde el 3 de diciembre del 2018 al 22 de julio del 2020, mientras que el Hangar Presidencial -que fue modificado exclusivamente para albergar el avión- fue usado por el Ejército para almacenar suministros médicos necesarios para atender la pandemia por Covid-19, según consta en la propia auditoría.

“Es importante señalar que mediante una nota informativa del 17 de julio de 2020, la entidad fiscalizada (la Sedena) informó que el hangar presidencial, durante el ejercicio 2019, no tuvo uso, y que fue hasta abril de 2020 cuando se empleó para el resguardo de equipo e insumos médicos con motivo de la contingencia sanitaria del Covid-19”, mencionó.

Enviaron avión y luego contrataron servicios

En la auditoría de cumplimiento 2019-0-07100-19-0064-2020, la ASF mencionó que el avión presidencial denominado José María Morelos y Pavón fue enviado a Victorville, California, sin que -antes-  la Secretaría de la Defensa Nacional contratara con The Boeing Company los servicios de mantenimiento.

“La aeronave presidencial TP-01, de acuerdo con su bitácora de vuelo, se trasladó al aeropuerto de Victorville, California, el 3 de diciembre de 2018; sin embargo, la empresa The Boeing Company emitió la cotización de sus servicios hasta el 19 de diciembre mientras que el contrato se formalizó el 27 de diciembre de ese mismo año, por lo que durante 24 días naturales no existió ningún instrumento jurídico que justificara y soportara su traslado y permanencia en el citado destino”, destacó.

Sin comparación de costos

La ASF indicó que la Sedena no demostró haber hecho una investigación de mercado para entregar contrato a The Boeing Company para el servicio de preservación y retorno de la aeronave TP-01.

“En relación con el estudio justificativo para la contratación del multicitado servicio de preservación y retorno de la aeronave TP-01 de fecha 21 de diciembre de 2018, la Sedena informó que, del estudio de mercado realizado, no encontró, en sus archivos históricos ni en Compranet, registro de los servicios requeridos, y que de 16 solicitudes de cotización realizadas a diversas empresas del ramo aeronáutico, únicamente se recibió propuesta técnica y económica de la empresa The Boeing Company”, expuso la Auditoría.

Finalmente, la Auditoría dijo que con base en el contrato número MXG-SU-1808929 entre la Secretaría de la Defensa Nacional y la empresa The Boeing Company para el “Servicio de Preservación y Retorno de la Aeronave Boeing 787- 8”, se erogó un monto de 22 millones 951,300 pesos en el ejercicio fiscal del 2019.

jorge.monroy@eleconomista.mx