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Perdón de España debe leerse en clave de política interna: Hernán Gómez
Lo que está haciendo es algo que hace extraordinariamente bien, que es provocar, explicó el politólogo Hernán Gómez.

Foto EE: Archivo
La motivación real del planteamiento hecho por el presidente Andrés Manuel López Obrador al rey de España, Felipe VI, para que pida perdón a los pueblos originarios de México por atrocidades cometidas en la conquista, no es una cuestión de política exterior, ni de la relación bilateral con España, señaló Hernán Gómez.
En entrevista, el coordinador de la Maestría en Cooperación Internacional para el Desarrollo del Instituto Mora, dijo que la carta enviada por el mandatario mexicano al monarca español debe leerse en clave de política interna.
Yo lo que veo es que lo que está haciendo es algo que hace extraordinariamente bien: que es provocar, explicó.
Para el académico, con esta acción, el presidente lo que busca es generar reacciones. Concretamente expuso que esa provocación tiene que ver con politizar las desigualdades que hay en México.
Está provocando; es un muy buen provocador y además tiene grandes clientes que muerden cada uno de sus anzuelos, dijo.
En su opinión las reacciones que se han observado en los últimos días, de alguna manera, el presidente ya las tenía previstas.
“Con el pretexto de una conmemoración histórica, que es importante, está buscando generar una reacción en las élites y obligarlas a mostrar cómo piensan”.
Hay una élite que no quiere verse al espejo
Para el politólogo que ha publicado en revistas internacionales como Latin American Politics and Society y South African Journal of International Affairs, lo que vemos es una reacción de una élite que no quiere verse frente al espejo. Explicó que se han podido observar algunas reacciones serviles frente a la monarquía española de algunos opinadores para decir al monarca español prácticamente que la postura del presidente mexicano no los representa.
Acompañado de eso, también se han podido ver mensajes que contienen racismo y clasismo que han salido a raíz de este episodio.
En su opinión, es este ambiente lo que el presidente quiso generar. El mandatario quiere ver que haya una discusión sobre estos temas porque entiende que la llamada cuarta transformación es también una revolución cultural.
Por eso, este debate que el presidente quiere generar tiene que ver con que se discutan temas de racismo, la identidad nacional, nuestra propia raíz colonial y lo que eso implica, así como la violencia que ha habido contra los indígenas durante décadas.
Desde su perspectiva, es claro que la élite mexicana no quiere discutir ese tema y hay gente que sale diciendo que hay temas más importantes para debatir en estos momentos, “que es el típico argumento cuando no se quiere discutir un tema incómodo”.
En este sentido, dijo que esta situación se parece a cuando en México se trataba de poner en la discusión pública los derechos de las parejas del mismo sexo y había quienes reaccionaban diciendo que había temas más importantes. Indicó que esas élites y los que dicen que el tema de la Conquista es un asunto superado, lo que no quieren es hablar de la realidad histórica de su propio privilegio.
Dicen que es ridículo que 500 años después se quiera que pidan perdón, pero hay montones de casos de países que han hecho procesos semejantes, añadió.
Destacó que para la élite criolla de México estos asuntos no son importantes, lo cual, de alguna manera, se está desnudando al mostrar esa posición. Lo que les incomoda es darse cuenta de que el privilegio en México tiene tono de piel y para ello no hace falta más que ver quiénes encabezan las cúpulas empresariales.