Los ganadores del presupuesto del gobierno federal para 2020 son el sector energético y los programas sociales, mientras que los grandes perdedores son los organismos constitucionalmente autónomos, las acciones con perspectiva de género y las dedicadas a la protección del medio ambiente, consideró Carlos Brown Solá.

El coordinador del programa de Justicia Fiscal de Fundar dijo que, si bien los programas sociales tendrán más recursos el próximo año, hay que tomar en cuenta que son pensados desde una visión de transferencia monetaria directa, que es la visión del presidente Andrés Manuel López Obrador para sus políticas prioritarias.

En términos de generar desarrollo económico, dijo, es importante que la gente tenga dinero en los bolsillos para aliviar la pobreza, no obstante, es importante que a eso se le sume el componente de los bienes y servicios públicos.

“De poco me sirve tener dinero en la bolsa si el transporte público no es adecuado, si no tengo guarderías o estancias infantiles cerca de mi casa, si no tengo servicios de salud y educación de calidad”, dijo Brown Sola.

Destacó que difícilmente el dinero se refleja en una mejor calidad de vida porque no es suficiente para ello.

Brown consideró que el presupuesto es el mejor reflejo de las prioridades de un gobierno y en este caso el aprobado la madrugada del viernes pasado sí refleja las prioridades del discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En cuanto a los perdedores de la forma en que se repartió el gasto llamó la atención del trato a los órganos constitucionalmente autónomos.

“Lo preocupante es que han demostrado ser fundamentales para el combate a la corrupción y que son indispensables para la vida institucional del país”.

En el caso de la disminución de recursos a las acciones de gobierno con perspectiva de genero indicó que aun cuando se contemplan partidas presupuestales para trasferencias a mujeres, ese gasto no tiene una perspectiva de género.

En ese tenor dijo que lo grave es que se están debilitando programas que contribuyen a tener mejores condiciones de vida para las mujeres.

El primer gran perdedor es el programa de combate a la violencia contra las mujeres, afirmó.

También lamentó que, al igual que en administraciones anteriores ahora se hayan reducido las partidas presupuestales a instituciones dedicadas a la conservación del medio ambiente.

Impostergable el tema de la baja recaudación

Por otra parte, consideró que se trata de un presupuesto optimista en términos de las tasas de crecimiento para la economía mexicana que se prevén en el documento, aunque mucho más moderado que años anteriores.

Dijo que esas estimaciones no son nada acordes a lo que se había contemplado en los criterios generales de política económica y eso preocupa porque se trata de un gobierno que no vislumbra detonar el crecimiento de manera adecuada y eso se debe en parte por el bajo gasto en inversión pública.

Expuso que la disciplina fiscal es algo que también afecta las proyecciones sobre el comportamiento de la economía para el próximo año.

“Lo delicado es que no se está llegando a las metas de superávit primario vía una buena recaudación, sino como una compresión del gasto público”.

Eso se vuelve predicción no cumplida porque las proyecciones de crecimiento no se están empezando a dar mientras el gasto público no detone mayor derrama en la economía.

En ese sentido añadió que el tema de la insuficiente recaudación es ya impostergable. “Las obligaciones del Estado mexicano han estado creciendo a tasas considerablemente altas, llámense pensiones, servicio de la deuda y se “comen el presupuesto”.

Indicó que si a esto se suma la prioridad sobre el sector energético, que cada vez se ve como menos atractivo en el resto del mundo, pues lo que se tendrá es una combinación bastante complicada.

“Ahora lo que queda es sí o sí, tenemos que empezar a hablar de los ingresos públicos. Ya es una decisión impostergable en el país porque sino esto no tiene una salida buena en el mediano plazo: el tema de las pensiones va a generar presiones muy fuertes y el margen de maniobra, lo que se llama el espacio fiscal, se está haciendo cada vez más estrecho porque se está repartiendo un pastel pequeño entre muchas prioridades y claramente no va a dar. Todo va a ser claramente insuficiente mientras los ingresos no aumenten”, agregó Brown.

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