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La respuesta del Ejecutivo fue diferente al 85
Los sismos de 1985 y el del pasado 19 de septiembre pusieron a prueba las actuaciones de los presidentes Miguel de la Madrid y Enrique Peña Nieto.
Exactamente 32 AÑOS después del terremoto de 1985 que destruyó la Ciudad de México, el pasado martes se vivió en el centro y sur del país un sismo de similar magnitud; la respuesta de los presidentes de la República en turno para enfrentar la tragedia fue abismalmente distinta.
El presidente Enrique Peña Nieto actuó prácticamente de inmediato para coordinar las acciones gubernamentales de rescate y atención a víctimas; Miguel de la Madrid Hurtado tardó casi tres días en reaccionar.
La tragedia fue de tal magnitud, hubo de reconocer quien gobernó bajo la tesis principal de la renovación moral de la sociedad , que rebasó la acción gubernamental.
Frente al pasmo del gobierno federal, la sociedad se organizó y enfrentó sola, de inmediato, el rescate de sobrevivientes.
Hace tres días, fue diferente
Peña Nieto se enteró de que un sismo de 7.1 grados en la escala Richter sacudió de nuevo la capital del país, a bordo del avión presidencial, rumbo a Oaxaca, casi al mismo tiempo que la tierra se movía.
Y, en pleno vuelo, ordenó la cancelación de su gira por el sureste del país para supervisar las labores de atención a los pobladores oaxaqueños que, junto con los de Chiapas, sufrieron los embates de la naturaleza a consecuencia de un anterior movimiento telúrico de 8.2 grados.
Los pilotos de la aeronave dieron media vuelta, de regreso a la capital del país; la coordinación de labores de rescate a cargo del titular del Ejecutivo federal inició en esos momentos, desde el aire.
Tras aterrizar en la base aérea de Santa Lucía, en el Estado de México hacerlo en el hangar presidencial fue imposible porque estaban suspendidas las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, contiguo al lugar , el titular del Ejecutivo federal sobrevoló la urbe en helicóptero. Supo entonces el tamaño de la tragedia.
En el sismo de 1985, De la Madrid Hurtado se dirigió a la nación hasta el día siguiente al terremoto de 8.1 grados; ya hasta había pasado la réplica más fuerte.
En punto de las 7:40 de la noche, ya de viernes, compartió su luto y tristeza a través de la televisión, enalteciendo el espíritu de solidaridad internacional, cuya ayuda rechazó inicialmente.
México tiene los suficientes recursos y unidos, pueblo y gobierno, saldremos adelante. Agradecemos las buenas intenciones, pero somos autosuficientes , expresó.
Reconoció que 36 horas después no contaba con cifras precisas ni completas con respecto a la tragedia y que aún había gente atrapada en las construcciones que no se había podido rescatar.
Destacó además el papel del Ejército y la Armada, así como de los cuerpos de policía, bomberos, socorristas y voluntarios.