La extitular de Sedesol y Sedatu, Rosario Robles Berlanga, permanecerá en prisión preventiva por lo menos hasta el 13 de diciembre próximo, luego de que durante una ríspida audiencia, el juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna ratificó que existe un alto riesgo de fuga de la exfuncionaria, quien a su vez acusó al juzgador de promover una persecución política en su contra.

En la Sala de Audiencias 1 del Centro de Justicia Federal del Reclusorio Sur, el juez Delgadillo repuso la audiencia inicial contra Robles, como lo ordenó el magistrado del Quinto Tribunal Unitario en Materia Penal en Ciudad de México, Ricardo Paredes Calderón.

El juez Delgadillo admitió que el ordenamiento del magistrado se debió a que “yo me equivoqué”, por no exponer los alcances de idoneidad de la prisión preventiva contra Robles. Sin embargo, ratificó su decisión inicial, y acusó a los abogados de la exfuncionaria de mentir de forma reiterada durante el proceso.

“Ustedes vinieron aquí a mentir de forma reiterada ante una autoridad jurisdiccional. Ustedes, con su comportamiento falaz y desleal, perjudicaron a su representada”, sentenció el juez Delgadillo.

Argumentó que la defensa de Robles dijo durante el proceso que su defendida había estado en Costa Rica de vacaciones, y luego cambió la versión, por la asistencia a un curso.

El juez ratificó como prueba de riesgo de fuga de Robles que la Fiscalía General de la República, a través del Ministerio Público federal, obtuvo una credencial de conducir de ella con domicilio en Polanco, cuando la exfuncionaria presentó otra con domicilio en la colonia Los Reyes, Coyoacán.

Argumentó que Rosario Robles tiene a su favor haber asistido voluntariamente a la audiencia inicial, pero se desconoce su domicilio real, a pesar de que ella manifestó haber ayudado a los vecinos de Coyoacán a pavimentar la calle y arreglar una escuela.

Delgadillo Padierna cuestionó que la defensa haya declarado que su clienta sólo tenía 20,000 pesos en su cuenta bancaria, cuando siendo funcionaria percibía un salario de 200,000 pesos mensuales, e incluso viajó a Costa Rica, ya sin el cargo público.

“El peligro de sustraerse es elevado”, expresó el juez, quien también destacó que, al haber sido exsecretaria de Estado, Robles tiene relaciones personales que la pueden ayudar a esconderse en el país o el extranjero.

Por ello, el juez consideró que mantener la medida cautelar de prisión preventiva es la de mínima intervención.

En tono molesto, los abogados de la extitular de Sedesol, Julio Hernández Barros y Epigmenio Mendieta, increparon al juez. El primero le reclamó: “A mí no me puede venir a decir mentiroso”. Y Mendieta sostuvo: “Usted ha dejado de ser imparcial y ha dejado demostrado su ánimo de animadversión al considerar a esta defensa y a Rosario Robles como sus enemigas”.

El abogado Mendieta señaló a Delgadillo de promover un ánimo ríspido en las audiencias, por lo que lo exhortó a recusarse del caso. Ante ello, el juez respondió que ese momento procesal ya no puede ocurrir.

Por su parte, Rosario Robles también increpó al juez Delgadillo, al acusarlo de promover una “venganza política” en su contra, debido a su relación familiar con la diputada Dolores Padierna.

Dijo que no tiene una red de protección que le pueda ayudar a fugarse, y consideró que esta decisión judicial viola su derecho a la presunción de inocencia y al debido proceso.

Aseguró que es mentira que ganaba como secretaria de Estado 200,000 pesos mensuales, dado que ella sufragaba su seguro de gastos médicos mayores y su alimentación.

 

Durante la audiencia, Rosario Robles vistió el suéter y pantalón color caqui, y le se le permitió maquillarse. Sus familiares la acompañaron en la sala, portando una playera estampada con la credencial de conducir de la exfuncionaria. La audiencia concluyó a las 4:41 de la tarde, momento en el que Robles se inclinó sobre una mesa visiblemente afectada. Una oficial de la Policía Federal la auxilió con un masaje en los hombros. Posteriormente, Robles fue trasladada nuevamente al penal femenil de Santa Martha Acatitla, donde permanecerá presa.

Envía carta al fiscal Gertz Manero

A unas horas de que se llevara a cabo la reposición de la audiencia en el Reclusorio Sur, la exsecretaria de Estado, Rosario Robles Berlanga, expuso que no mintió al juez sobre su domicilio real como aseguró el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero. Robles Berlanga pidió que no se le imputaran otros delitos con el propósito de mantenerla en prisión.

Mediante una carta dirigida a Gertz Manero, Robles argumentó que su domicilio ha sido de toda la vida en la calle Flores en Los Reyes, Coyoacán, de la Ciudad de México. Manifestó que en ese domicilio ha vivido y creció su hija Mariana Moguel. Incluso, aseveró que en esa casa fue visitada por el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador y también recibió —a inicio de este año— notificaciones de la Secretaría de la Función Pública.

Formuló que tal vez el fiscal Alejandro Gertz desconocía a detalle el expediente y las pruebas que presentó su defensa con el mencionado domicilio.

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