El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, aseguró que en el Poder Judicial "estamos limpiando la casa" y no se tolerará la corrupción ni el nepotismo.

Zaldívar reconoció que en los últimos años el Poder Judicial se ha anquilosado, ha aumentado la corrupción y se ha arraigado un nocivo corporativismo judicial, lo que impide un acceso efectivo a la justicia.

Ante el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, así como representantes del Legislativo, el ministro advirtió que por ello en el Poder Judicial no se tolera la corrupción ni el nepotismo.

"Que quede claro: esto se acabó. No toleraremos a los servidores públicos que anteponen intereses personales a los de la justicia. Estamos limpiando la casa y no cejaremos en ese compromiso", afirmó durante su informe de labores.

Zaldívar Lelo de Larrea reconoció que existen cotos de corrupción —aislados pero lastimosos— que dañan profundamente la impartición de justicia. "La corrupción judicial genera desigualdad, impunidad y perpetúa el círculo vicioso del crimen y la violencia.

La corrupción judicial es un flagelo que debilita a todas las instituciones públicas porque erosiona la confianza en el sistema mismo", subrayó.

Indicó que, igualmente, el Poder Judicial no ha logrado construir con la ciudadanía una relación de confianza. "No ha habido un proceso de apropiación por el cual la sociedad reconozca como suyos a los jueces federales y como valiosa la labor que desempeñan".

Arturo Zaldívar señaló que a partir de su elección como presidente en el Poder Judicial se ha emprendido un proceso que busca renovar de fondo su identidad y ética institucional.

"Queremos desarticular las estructuras y la cultura del patrimonialismo judicial; queremos repetir hasta que se haga costumbre que no es posible juzgar desde una perspectiva del privilegio", sentenció.

Insistió que el primer gran eje de acción para la renovación del Poder Judicial es el combate al nepotismo y a la corrupción, lo que pasa por un fortalecimiento y transformación de fondo de las políticas públicas en materia de carrera judicial.

Reiteró que en el combate a la corrupción se ha adoptado una política de cero tolerancia y apuntó que este año se impusieron por parte del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) sanciones por responsabilidades administrativas.

Entre ellas citó la destitución e inhabilitación del servidor público. “Dentro de esos casos hay 16 que tienen que ver con irregularidades patrimoniales, nombramientos que pretendieron encubrir posibles casos de nepotismo o actuación tendiente a engañar a otras autoridades o a obtener beneficios de las partes en juicio”.

Destacó la destitución de un Juez de Distrito por corrupción, por actuar contra constancias e incurrido en errores inexcusables en un caso de pederastia, así como las destituciones de dos Magistrados de Circuito por notoria ineptitud y graves irregularidades detectadas en sus declaraciones patrimoniales.