¡Queremos cambiar el país y queremos cambiarlo para bien!, destaca Rafael Barajas Durán, el caricaturista que dirige el naciente Instituto de Formación Política (IFP) de Morena.

En entrevista, el monero, conocido como El Fisgón, defiende su encomienda: “No hay demagogia en esto; es un proyecto legítimo”.

Dice que ese instituto goza de autonomía respecto de Morena y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y que su encomienda es elevar el nivel de formación política de los morenistas en funciones de gobierno y legislativas, de sus militantes y de los ciudadanos, más allá de ese partido.

Categórico, rechaza que se trate de un proyecto para adoctrinar a los seguidores de Andrés Manuel López Obrador y su gobierno.

“De lo que se trata es de hacer, de veras, un trabajo crítico de análisis (...) se trata de hacer una ciudadanía más crítica y más consciente”, enfatiza.

—¿Cuál es la razón de ser del Instituto de Formación Política de Morena?

—La razón de ser del IFP es muy clara. Son varias razones. La primera es que el movimiento obradorista es un movimiento de conciencia. A nivel nacional, uno de los temas recurrentes de los discursos de Andrés Manuel López Obrador es el de la revolución de las conciencias, entonces esto es obviamente la prolongación de aquel proyecto.

Creo que es importante para elevar el nivel de formación política de mucha gente del país esto, que de suyo, es un proyecto que de suyo, lo justifica, es decir, sí necesitamos una población informada, enterada y que pueda manejar categorías de análisis.

Es muy importante que en cualquier parte de la República te puedas encontrar gente capaz de hacer análisis de coyuntura; de entender cómo está funcionando el país, que sepa por qué se toman ciertas medidas y que sepa qué está ocurriendo.

Cuando digo que se toman ciertas medidas no sólo me refiero a las del gobierno. Que sepa por qué tal grupo reacciona así, por qué pueden existir presiones de tales y tales grupos. Creo que eso es más que suficiente.

—¿Cuál es el nivel de avance?

—Te lo digo claramente, el instituto tiene cero pesos de presupuesto. Se supone que va a tener presupuesto hasta el año entrante, pero eso es el año entrante, no ha llegado nada de eso.

Nos estamos organizando. Estamos tratando de organizar eventos en diversas zonas del país, tenemos pensado un evento importante el 4 de octubre en Morelos, otro evento en Pachuca, el 27 en Michoacán y tenemos pensado uno en Puebla, aunque todavía está en duda cuál es la fecha exacta para realizarlo.

Tenemos pensado también un evento en San Luis Potosí y estamos pensando echar a andar estos eventos en Veracruz, en otras entidades, ya estamos en pláticas con grupos locales.

—¿Esos eventos para qué son?

—La intención de esos eventos es intentar echar a andar el proyecto a nivel regional, fundar, entre otras cosas, el Instituto de Formación Política en cada estado y los eventos se echarán a andar con un ciclo de conferencias y talleres, ésa es la intención.

—¿Está dirigido sólo a personas que están afiliadas a Morena, a quienes estarán en el gobierno o hacia quién?

—Queremos que vayan los legisladores, gente que tenga responsabilidad de gobierno, pero sobre todo, queremos que vaya militancia de base.

Van a ser eventos públicos, no tenemos nada que esconder (...) La intención es que vayan conferencistas de buen nivel, por ejemplo, en Puebla va a ir Armando Bartra. Estamos pensando en Pedro Salmerón, en Héctor Díaz Polanco. Se trata de dar una visión general de lo que está ocurriendo. Ofrecer elementos de análisis. Ésa es la intención, socializar elementos de análisis.

—Quienes ven con ojo crítico este esfuerzo dirán de bote pronto que lo que se busca es el adoctrinamiento de la gente, para que siga cautiva al proyecto que encabeza López Obrador.

—Nosotros los invitamos a que participen en el proyecto, que vayan a las pláticas y ahí verán que no es un trabajo de adoctrinamiento.

En realidad, de lo que se trata es de hacer de veras un trabajo crítico, de análisis. No vamos a poder evitar que la gente nos acuse de lo que quiera. Lo que sí queremos hacer es dar elementos de análisis, herramientas de análisis. Es algo que siempre han hecho los sectores de la izquierda. Estamos recuperando una muy vieja tradición de la izquierda.

—Si de lo que se trata es de fomentar el sentido crítico de las personas, ¿eso quiere decir que incluso puede ser un sentido crítico, contra el gobierno?

—Por supuesto. La crítica es la crítica, el análisis es el análisis y por supuesto que esto no es un instituto de propaganda para el gobierno. Eso así es, así va a ser. Eso no es lo que hemos hecho en todo el proyecto. Esto es la prolongación de un trabajo que llevamos haciendo desde hace 12 años.

—¿Entonces los alcances o los beneficios que tenga este instituto van más allá del proyecto de gobierno y el proyecto de Morena como partido?

—Sí claro. Pensamos —tal vez nos equivocamos, lo vamos a ver en la marcha—, pero estamos convencidos de que si se eleva el nivel de información, de análisis, si se eleva el nivel de información de mucha gente, se potencia la capacidad de análisis de mucha gente; esto es parte de un proceso democrático y el proyecto de López Obrador va a ser siempre un proyecto democratizador. También tenemos que democratizar el conocimiento.

Te lo voy a poner así: a quien diga que es un trabajo de adoctrinamiento, no es un trabajo de publicidad, no es un trabajo publicitario, para eso mejor nos dedicamos a hacer videos y a hacer spots de radio, es un proyecto para difundir conocimiento. Estoy convencido de que, en la medida que la gente esté más informada y más enterada, esto va a contribuir al avance del país, a la base del movimiento, etcétera.

—¿Cuál es el tipo de relación que tendrá el IFP con el partido?

—En principio, lo que se acordó en el congreso es que el instituto tenga autonomía, entonces esto quiere decir que el instituto decide sus reglamentos internos, va a nombrar a sus propios responsables y va a buscar las mejores formas de organización que mejor convengan a su finalidad.

—Aun si tiene autonomía, si hay un trabajo del instituto también se beneficiará el partido.

—Claro, por supuesto que ésa es la intención, ése es el sentido. Entiendo que por eso lo impulsa Morena, por eso Morena está de acuerdo en apoyar a este instituto.

—Es un proyecto ambicioso y novedoso si lo que se busca es generar conciencia crítica incluso hacia el partido y el gobierno de AMLO.

—Claro, es ambicioso, pero ¿dime si no es necesario? Yo sí creo. No te puedo asegurar cuál va a ser el resultado de lo que vamos a hacer, pero lo que sí puedo decir es que los esfuerzos que hemos hecho de manera aislada en un montón de gente, que ahorita están recogidos en el instituto, han dado muy buenos frutos en la adquisición de conciencia en el país.

—¿De qué dependerá el éxito?

—¿Dime tú? Creo que el éxito de este esfuerzo, —cómo podemos medir el éxito de este esfuerzo— decía Platón que el arte de la política es el arte de hacer a los pueblos virtuosos y felices, queremos contribuir. Cuando tú dices “vamos a hacer una ciudadanía más informada, con más capacidad de análisis”, la intención es hacer un pueblo más virtuoso.

Sí queremos cambiar el país y queremos cambiarlo para bien y creo que la educación sirve para eso y la formación política sirve para eso. No hay demagogia en esto, es un proyecto legítimo.

Buscan formar cuadros con principios de Morena

  • El 19 de agosto pasado Morena dio a conocer la creación del Instituto de Formación Política que tiene la intención de formar cuadros con los principios del partido. Estará dirigido por Rafael Barajas.
  • Se prevé que ese instituto reciba 50% del presupuesto de Morena. Entre el equipo de académicos que estarán en el proyecto, se encuentran Elena Poniatowska, John Ackerman, Armando Bartra, Enrique Dussel, Lorenzo Meyer, Fabrizio Mejía, Pedro Miguel, Jesús Ramírez, Paco Ignacio Taibo II, Héctor Díaz Polanco, Consuelo Sánchez, Blanca Montoya, Pedro Salmerón, José Valenzuela Feijóo, Cristina Laurell, Eduardo Cervantes, Pablo Moctezuma Barragán, Carlos Fazio, Enrique Semo y John Saxe Fernández.
  • Organizará seminarios, talleres, conferencias y círculos de estudio en tres niveles: básico, medio y avanzado, con una bibliografía mínima por cada uno.
  • También organizará círculos por sector, como estudiantil, laboral y agrario.