El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) es el que ostenta el mayor armamento en nuestro país, aunado a que es una de las organizaciones criminales transnacionales más peligrosas del mundo y uno de los cárteles más poderosos que operan dentro de los Estados Unidos, advirtió el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

A través de un comunicado difundido por el Distrito Sur de California, la oficina del fiscal también señaló que dicha organización tiene sus manos en el tráfico de múltiples sustancias mortales y “ha contribuido a un catastrófico rastro de destrucción humana y física en México”.

Es el cartel mejor armado de México. Sus miembros se enfrentan de buen grado a los cárteles rivales e incluso a las fuerzas de seguridad del gobierno mexicano. El CJNG es responsable de horribles actos de violencia y pérdida de vidas”, se indicó.

La dependencia estadounidense acusó a la organización delictiva de ser responsable de trasladar toneladas de cocaína, metanfetamina y heroína con fentanilo a los Estados Unidos, además, enfatizó que es un prolífico productor de metanfetamina e importador de productos químicos, que utiliza precursores adquiridos en China e India.

Órdenes de captura

El Departamento de Justicia estadounidense realizó las anteriores afirmaciones al informar de los cargos y órdenes de aprehensión giradas por un tribunal federal contra Edgar Herrera Pardo, también conocido como el Caimán; Carlos Lorenzo Hinojosa Guerrero, alias Cabo 96; Edgar Pérez Villa, Cabo 89; e Israel Alejandro Vázquez-Vázquez, Cabo 50, entre otros.

Lo anterior, por los delitos de conspiración para distribuir sustancias controladas para importación, así como conspiración para importar sustancias controladas.

El informe explica que, tras más de seis meses de intervenciones telefónicas autorizadas judicialmente, se descubrió que el grupo de Los Cabos, vinculado al CJNG que opera en Baja California para asegurarle al cártel el control de la zona, planearon más de 150 asesinatos, la mayoría de los cuales ocurrieron en Tijuana. Entre estos asesinatos está el de dos adolescentes —ciudadanos estadounidenses— en noviembre de 2018. El gobierno también alega que Los Cabos apuntó a la policía en Tijuana, matando al menos a tres policías.

“Los Cabos supuestamente empleó una violencia desenfrenada para garantizar que CJNG mantuviera la capacidad de traficar drogas a través de Tijuana, México, y hacia los Estados Unidos a través de San Diego”, menciona el comunicado.

maritza.perez@eleconomista.mx