“Muchas gracias; lástima”, expresó Hugo López-Gatell desde la tribuna del Senado de la República.

Miguel Ángel Navarro (Morena), presidente de la Comisión de Salud, se había decidido a suspender la comparecencia del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, y de José Alonso Novelo Baeza, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para analizar el II Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Señor subsecretario, al no haber ya las garantías de una civilidad le pido, por favor, me permita suspender la reunión ya que no hay el comportamiento debido para una comparecencia. Muchas gracias a usted y al doctor Novelo; por no haber condiciones de pluralidad y respeto, se da por concluida la reunión”, ordenó.

José Alonso Novelo Baeza, titular de Cofepris, ya no pudo responder a la segunda ronda de preguntas de los senadores.

“Exceso de Ineptitud. Exceso de Soberbia”, rezaba la pancarta que la senadora panista Martha Márquez levantó del suelo con esfuerzo y quiso poner sobre la tribuna que usaba López-Gatell, ya suspendida la reunión y que durante la comparecencia sostuvo justo detrás del escaño asignado al funcionario.

“Regresemos al diálogo con el país. Regresemos a...”, alcanzó a decir López-Gatell, interrumpido por la senadora aguascalentense que, sin decir agua va, sacó gel antibacterial y le puso en la mano izquierda; él se frotó la solución mientras abría los ojos como quien no da crédito a lo que sucede.

Antes había comentado a la asamblea que le resultaba “sorprendente pero no inexplicable” la crítica y los cuestionamientos formulados por senadoras del PAN, PRI y MC.

Como “disonancia cognoscitiva o cognitiva” diagnosticó el doctor, vocero de la estrategia gubernamental para enfrentar la epidemia del Covid-19 en México, lo que sucedía en el pleno cameral.

“Consiste en el conflicto de ideas que se contraponen...”, ilustró.

Y dijo no perder “la esperanza de que quienes han venido aquí a plantear de manera por demás expresiva, por llamarlo de alguna manera, estas perspectivas: ‘pruebas, pruebas, pruebas; cubrebocas; que por qué no cerramos las fronteras; que por qué no obligamos a la población a que se quedara en casa; que por qué no usamos la fuerza pública’, etc. etc. etc... vean los documentos, la evidencia, de que vean, quizá, las conferencias vespertinas” diarias que ofrece desde Palació Nacional.

A gritos, Lilly Téllez, quien llegó al Senado postulada por Morena pero ahora milita en el PAN, colocó en el lugar de López-Gatell un bastón de ciego.

“Le voy a entregar su cetro pequeño virrey de las camas vacías y de los muertos en casa. Con su lealtad a ciegas al presidente usted sólo ha dado palos de ciego”, expresó.

“No lo aceptes. Majadera. Payasa”, se escucharon voces de senadoras morenistas.

Ya en su conferencia de la tarde, López-Gatell dijo: “Estos pequeños segmentos que se mantienen marginales a la sociedad, sería muy deseable para el bien de la patria que tocaran base con la realidad”.

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