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Opinión

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Dividir a Pemex, ¿la solución?

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Marco A. Mares | Ricos y poderosos

Marco A. Mares

En los últimos años, Petróleos Mexicanos pasó de ser la gallina de los huevos de oro que aprovecharon varios gobiernos, a un riesgo fiscal para las finanzas públicas de México.

Pemex dejó de ser una de las principales fuentes de ingresos para las finanzas públicas de México y se convirtió en una carga para el gobierno, con transferencias y apoyos que superan sus aportaciones.

Las tres grandes agencias: Moody’s, Standard and Poor´s (S&P) y Fitch Ratings, coinciden en un diagnóstico estructural muy crítico del perfil crediticio sin apoyo gubernamental de Pemex.

Señalan que Pemex mantiene una deuda muy elevada y una estructura de capital insostenible; flujo de caja persistentemente negativo; producción estancada o en declive estructural; pérdidas operativas en refinación; débil liquidez y necesidad recurrente de apoyo del gobierno y representa un pasivo contingente para las finanzas públicas.

Pemex es uno de los principales factores que presiona el déficit fiscal, la deuda pública y la calificación soberana de México.

Los gobiernos mexicanos previo y actual han mantenido una política de “rescate” de Pemex y le han inyectado una enorme cantidad de capital y aunque han logrado reducir su deuda, mantiene marcadas dudas respecto de su operación y capacidad de producción.

En ese contexto, ¿qué alternativas tiene Pemex?

Welligence Energy Analytics, una empresa de investigación y consultoría independiente especializada en el sector energético, enfocada particularmente en el mercado de petróleo y gas upstream (exploración y producción) y la transición energética, elaboró un análisis sobre Pemex y pone sobre la mesa una propuesta.

En su diagnóstico señala que México ya bajó los impuestos de Pemex a la mitad y no sirvió: la producción es la misma que en 2019 y el Estado hoy pone más dinero del que recibe.

En consecuencia, Wellingence Energy Analytics, propone separar a Pemex en dos empresas: una con los campos que valen y otra con el resto.

En su análisis destaca cinco puntos:

1.- La carga fiscal de Pemex, bajó del 29% al 13% de las ventas entre 2019 y 2025.

El Derecho por la Utilidad Compartida pasó del 65% al 30% y en 2025 se sustituyó por una regalía del 30%; Pemex ya no paga ISR en exploración y producción.

La producción sigue en 1 millón 650 mil barriles diarios, la misma que en 2019.

2.- El Estado puso 22 mil millones de dólares en Pemex en 2025 y recibió 11 mil.

Desde 2019 la Secretaría de Hacienda (SHCP) ha aportado 75 mil millones de dólares de capital y ha recaudado 116 mil.

El Paquete Económico 2027 prevé transferir 4 mil 800 millones de dólares.

3.- La deuda bajó de 113 mil a 77.5 mil millones de dólares, porque la pagó la SHCP.

Pemex sigue con flujo de efectivo negativo antes de aportaciones y perdió 4 mil 500 millones de dólares en 2025.

En mayo Moody's bajó la calificación de México a Baa3, un escalón por encima del grado especulativo, citando el costo de sostener a Pemex y a la CFE.

4.- Treinta y siete de los 229 campos que opera Pemex concentran el 85% del valor.

Los 95 campos de la cola producen 81 mil barriles equivalentes al día, menos que Ixachi solo, y necesitan un petróleo de 92 dólares para ser rentable, frente a los 24 dólares de los campos clave.

5.- La perforación cayó de 221 pozos en 2019 a 78 en 2025.

El alivio fiscal no llegó a los pozos: se destinó a pagar deuda, a las refinerías y a sostener 127 mil empleados.

"Bajar impuestos ya se intentó. Seis años después, la producción es la misma y el Estado paga las pérdidas. El problema de Pemex no es cuánto paga, sino a qué destina el dinero" advierte Pablo Medina, Head of New Ventures, Welligence Energy Analytics.

Y subraya, "cuarenta campos sostienen a Pemex. Ningún operador del mundo carga por decisión propia con 95 campos que producen 850 barriles al día cada uno".

La empresa consultora asegura que una nueva empresa de exploración y producción, filial 100% del Estado, con los 134 campos que concentran el 96% de la producción y prácticamente la totalidad del valor. Se financia sola.

Y una entidad residual con los 95 campos de la cola, las siete refinerías, los fertilizantes y los pasivos heredados podría asociarse, venderse o cerrar, de forma ordenada.

La empresa que gana deja de subsidiar a la que pierde y el apoyo del Estado adquiere un nombre y un plazo.

Pemex no sería la primera en dividirse. Petrobras y YPF ya lo hicieron.

Petrobras vendió sus campos terrestres y de aguas someras y redujo su deuda a la mitad; YPF vendió 55 áreas convencionales desde 2024 y bajó su costo de extracción de 15.6 a 11.6 dólares por barril en un año.

Eso propone la empresa especializada en energía. En la presentación del Paquete Económico 2027, se dispone una transferencia del gobierno a la petrolera por 84 mil millones de pesos, en un reconocimiento implícito de que no ha logrado su autosuficiencia presupuestaria

Para la reflexión.

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Marco A. Mares

Periodista desde 1975, ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet. En los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Fórmula Financiera, que se transmite por Grupo Fórmula.

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