Todo apunta a que finalmente se destrabó y en las próximas horas se anunciará la ratificación en Estados Unidos del nuevo acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

Así lo deja ver la información de varios medios de comunicación estadunidenses que anticipan la inminente visita hoy a México, del representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, el yerno del presidente de EU, Jared Kushner, y la viceministra canadiense, Chrystia  Freeland, precisamente con el propósito de “cerrar” el tratado comercial.

El periódico The New York Times y la agencia Bloomberg difundieron la información sobre la visita de los funcionarios extranjeros. Las declaraciones del presidente de EU, Donald Trump, son elocuentes. Al responder preguntas de los periodistas se mostró optimista sobre una inminente luz verde a los ajustes al texto del nuevo tratado comercial norteamericano, lo cual podría permitir la ratificación del acuerdo firmado el año pasado, para remplazar al TLCAN.

“Estoy escuchando cosas muy buenas”, dijo Trump

Lo que no se sabe todavía es cómo se destrabaron los temas espinosos que llevaron al punto del quiebre la negociación, en particular el relacionado con la inspección en territorio mexicano de la aplicación de la reforma laboral.

Ayer lunes por la mañana, el mensaje del presidente Andrés Manuel López Obrador y del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, fue muy claro: México no acepta la inspección o certificación estadunidense.

Sin embargo, la ruta podría ser la de la supervisión de la ejecución de la reforma laboral a través de un tercero o la solución de los diferendos a través de paneles de solución de controversias. En cuestión de horas por alguna razón habrían cambiado la aparentemente inamovible posición de los demócratas y el poderoso sindicato la AFL-CIO estadunidense para apoyar la ratificación del acuerdo.

Tampoco se sabe cómo quedó la solicitud estadunidense para modificar el acuerdo comercial en materia de reglas de origen para el acero y aluminio. Aunque trascendió que México habría aceptado reglas más estrictas para el acero, aunque no desde ahora, sino con un lustro como periodo de gracia.

Ni se conoce qué acuerdo se tomó en materia de medicamentos biotecnológicos. Las últimas horas han sido de “montaña rusa” para los negociadores del nuevo acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. Y por supuesto, han sido también de tensión y nerviosismo para los empresarios mexicanos. El estado de ánimo ha pasado del optimismo casi triunfal, al desencanto y frustración, para volver a la esperanza y el optimismo. Parece, que ahora sí, como lo anticipó hace un par de semanas el negociador mexicano, Jesús Seade, el T-MEC  está “a punto de turrón”. A ver.

Atisbos

CONGELADOS.- La industria minera pide que, como ocurre en Chile y en Perú, en México se congelen por periodos de entre 15 y 20 años los impuestos que paga esa industria. Es decir, que en ese periodo no suban ni bajen el nivel de los impuestos que hoy pagan los empresarios mineros.

Con esa medida, el sector minero tendría mucha mayor confianza y seguridad para realizar sus inversiones de largo plazo. Se trata, dice el dirigente de la Camimex, Fernando Alanís, de que en México se establezcan los acuerdos de estabilidad tributaria. Además piden la expedita devolución de los impuestos (el Impuesto al Valor Agregado IVA) para los industriales de la minería cuenten con el capital para seguir operando.

Las conversaciones del gremio con el subsecretario de Minas, Francisco Quiroga, avanzan y la intención es la de establecer una mesa de diálogo como la que se integró para el sector energético. La falta de certidumbre ha derrumbado las inversiones que en el año 2012 alcanzaron un pico de 8,043 millones de dólares. Al cierre del 2016 cayeron a 3,752 millones de dólares, y en el 2018 tuvieron un repunte a 4,800 millones de dólares. Sin embargo, para el cierre de este 2019, difícilmente llegarán a entre 2,600 y 2,700 millones de dólares.

Hasta ahora, dice Alanís, han sido bien escuchados, pero no han llegado a nada concreto.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.