Hay momentos en los que los intereses de la inmensa mayoría de los mexicanos chocan con los intereses del gobierno en turno. Hoy estamos en ese punto. Una serie de decisiones, posturas y declaraciones desafortunadas hechas desde la cima del poder, son diametralmente opuestas al sentir y al deseo de los ciudadanos.

Millones de mexicanos nos solidarizamos con los cubanos tras tantas décadas de sufrimiento por los estragos que ha causado la dictadura socialista que les ha arrebatado la libertad y con ella cualquier posibilidad de prosperar. Muchos gobiernos democráticos alrededor del mundo han sumado sus voces para denunciar las atrocidades cometidas por el régimen en las últimas semanas. 

No obstante, el gobierno de México, simpatizante con la tiranía, se solidariza con la dictadura, dejando claro que comparten la misma visión del mundo, los mismos intereses, el mismo discurso y los mismos objetivos. Los mexicanos escuchamos atónitos los elogios a un sistema fracasado cuyo único legado es hambre, miseria, sufrimiento y muerte. 

Las señales de alarma para México son muy evidentes. El evento en el Castillo de Chapultepec el sábado 24 de julio pasó desapercibido para muchos pero resulta por demás preocupante. Aprovechando el natalicio de Simón Bolívar, desde la cima del poder se mandó un mensaje que claramente deja ver su adhesión y apoyo a la revolución bolivariana que impulsaron Fidel y Chávez.

Sus halagos a la dictadura cubana y su intención de liderar la CELAC dando continuidad a la revolución bolivariana es una clara muestra de su apoyo a las dictaduras y su deseo de concentrar más poder para seguir los pasos de aquellos a quienes tanto ha admirado: Fidel y Chávez.

Sus ataques a la OEA por denunciar las dictaduras que encabezan sus amigos en Cuba, Venezuela y Nicaragua, es un desafío a la continuidad de nuestra democracia y la de muchos otros países latinoamericanos que luchan por defender su libertad. ¡La OEA debe prevalecer!

No es casualidad que los socialistas latinoamericanos han aplaudido, elogiado y calificado el discurso en el Castillo de Chapultepec como el mejor discurso “anti-imperialista” reciente. Eso es lo que ven y lo que quieren. Que desde México se defienda a la dictadura cubana. Los mexicanos estamos con los cubanos, no con la tiranía. 

En México hay quienes no disimulan su adhesión total al socialismo del siglo XXI que ha arruinado a Cuba, Venezuela, Nicaragua y que busca acabar con Chile, Colombia, Perú y cualquier país al que puedan controlar y destruir. Desde nuestro querido país quieren liderar esta nueva ola bolivariana.

A los hermanos cubanos les reiteramos nuestro apoyo y solidaridad, esperando que pronto termine la pesadilla del socialismo para que puedan vivir en libertad. Las declaraciones de este gobierno no nos representan. Los mexicanos estamos con ustedes. 

Todos los que amamos y defendemos la libertad tenemos que unirnos y ser mucho más solidarios y estratégicos pues la batalla es enorme. Que Dios nos ayude a abrir los ojos y a sacudir esos “egos” que muchas veces han impedido una verdadera unión para juntos ganar esta batalla.

*El autor es Presidente Fundador del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA). Primer Think Tank de jóvenes mexicanos y de Un millón de jóvenes por México.

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