Por las circunstancias actuales de nuestro país, hemos vivido en una constante campaña desde el 2018. Buena parte de la sociedad mexicana permanece activa por el interés de los actores políticos en mantener encendida la llama electoral generando la percepción social de que los políticos son indispensables para el país. En efecto, en toda nación democrática la clase política es importante, con ella viene la creación de las leyes, las políticas públicas y, la política como el arte de hacer de lo imposible, lo posible. Sin embargo, la larga pandemia nos presenta retos importantes que debemos enfrentar todos; sociedad y gobierno quienes tenemos la responsabilidad de ver por nuestro bienestar social y, resolver nuestros desafíos. Una campaña electoral permanente sin resolver los problemas no tiene sentido. En la anterior entrega comentamos sobre el reto de la salud también tenemos el reto de la estabilidad económica. El proceso de cambio que arrancó en esta administración ha supuesto corregir la incorrecta aplicación del modelo neoliberal en México al mismo tiempo que ampliar los programas sociales sin poner en riesgo la estabilidad macroeconómica. No es en absoluto sencillo iniciar un cambio de visión de desarrollo sin poner en riesgo factores económicos tan determinantes como los precios de los bienes y servicios, las finanzas públicas, el tipo de cambio o la solidez del sistema financiero. En este gobierno no ha ocurrido nada semejante, por el contrario, se ha sido prudente en el gasto, se ha tenido el mayor cuidado posible en términos de deuda y se ha respetado la autonomía del Banco de México. Pese al prudente manejo macroeconómico de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador persisten retos económicos que todos debemos afrontar:

1. Inflación: si bien los altos niveles que se han venido presentado son temporales debido al alza en ciertas materias primas, los combustibles fósiles y la escasez de ciertos productos por la pandemia; no es conveniente dejar de atender el fenómeno pues lo que genera al final del camino, es la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos de la población, en especial, la de menores ingresos. Hay que recordar que uno de los principales logros de este gobierno ha sido precisamente la recuperación de los salarios.

2. Inversión: no existe ninguna posibilidad de crecer, crear empleos y abatir la pobreza sin inversión tanto pública como privada. Este gobierno está haciendo su mejor esfuerzo con los recursos que tiene en inversiones en infraestructura como el Tren Maya, sin embargo, se requiere más dinero fresco para hacer crecer a nuestra economía. No todo son remesas o ventas a EU, mantener, crecer y crear nuevas empresas es necesario. Es importante que los grandes capitales y el gobierno terminen de establecer las nuevas reglas del juego basadas en ganancias razonables, la ética y la no tolerancia a la corrupción para avanzar ambas partes, en la construcción de nuevas inversiones.

Carlos Alberto Martínez

Doctor en Desarrollo Económico y Derecho

AUCTORITAS

Profesor en la Universidad Panamericana, Ibero y TEC de Monterrey. Ha trabajado en el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, en Washington, DC y en la Presidencia de la República. Actualmente estudia el doctorado en Filosofía con investigaciones en el campo de la ética y la economía. Autor de libros en historia económica, regulación financiera y políticas públicas.

Lee más de este autor