Hay quienes califican que FRENAAA es una expresión de extrema derecha, no es verdad, pero ¿si así fuera? No pasa nada, sería una forma legítima de pensar y de ver la vida como lo podría ser si se tratara de la ultraizquierda. ¿Cuál es la diferencia? Habiendo visto varias de sus movilizaciones y las declaraciones de algunos de sus coordinadores es innegable que hay un contraste entre quienes tienen motivaciones político-religiosas, pero muchos son clasemedieros que no están conformes con el rumbo que le ha dado al país el presidente López Obrador.

La visión muy capitalina de algunos observadores propicia que se juzgue como provinciano todo lo que no se incube y desarrolle en la Ciudad de México. En el caso de FRENAAA, los movimientos se produjeron en estados del centro-occidente y norte del país y conforme ha pasado el tiempo han ido cobrando relevancia, como se ha podido ver en las últimas semanas.

Si fueron 5,000, 15,000 o más de 100,000, les corresponde demostrarlo a quienes lanzan esas cifras. Fue el presidente López Obrador quien lanzó el reto de los 100,000 y los manifestantes le tomaron la palabra, con todo y que sabían que, si lograban la meta, el mandatario les daría la vuelta, con el tema de las encuestas o la revocación de mandato.

A pesar de que no fue una manifestación pequeña, otra vez, muchos medios de comunicación no le dieron cobertura. la operación desde Palacio Nacional se puso en marcha y, como ocurrió en tiempos del PRI o del PAN, se comportaron como “soldados del régimen”.

La meta de FRENAAA es que Andrés Manuel López Obrador deje la presidencia antes del 1 de diciembre. estoy entre quienes creen que hay un orden democrático, que fue elegido para ocupar la presidencia por casi seis años y que el caos que desataría un relevo sería de graves consecuencias.

Pero también es un hecho que el país se encuentra polarizado y que López Obrador en sus 466 conferencias de prensa, de acuerdo con el conteo que realiza el Taller Spin que dirige Luis Estrada, no ha dejado una sola vez de dividir al país. Eso de sus adversarios, los conservadores, los del pasado, quienes quieren que regrese la corrupción y otras acusaciones han cocinado un caldo de cultivo sumamente peligroso.

Así, los excesos de Francisco Martín Moreno y Paco Ignacio Taibo II son el reflejo del tamaño del monstruo que se ha venido alimentando con odio y ofensas desde Palacio Nacional.

Salvo unas cuantas figuras, como los gobernadores de algunos estados, el líder de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, y Claudio X. González desde las fundaciones que ha creado; no hay más líderes que hagan un contrapeso.

En menos de una semana, la mayoría en el Legislativo y el Judicial exhibió a quienes les responden. Los órganos autónomos se vienen debilitando con la excepción del Banco de México.

Es por eso es que expresiones como FRENAAA se convierten en catalizador de la desesperación de miles de mexicanos que acusan los efectos de la más grave crisis económica del último siglo. Pero no son los únicos, también están las protestas de las víctimas del debilitamiento del sector salud, los familiares de los desaparecidos y de los miles de mexicanos que han muerto a manos del crimen.

Y claro que México no se va acabar, es más grande que sus gobiernos, así lo ha sido en los 700, los 500 o los 200 años que quieren conmemorar. Por ahí pasaron los López de Santa Ana, los Echeverría, los López Portillo y López Obrador también se irá y nos vamos a quedar los mexicanos a levantar, otra vez, con lo que quede de país.

Twitter: JMNaveja

Juan María Naveja

Comunicador

Al Margen

Es analista, consultor y conferencista. Autor del libro Periodismo Radiofónico una Revisión Inconclusa, Editorial Porrúa y Coautor de Comunicación Política 2.1 modelo para armar, Editorial Etcétera.

Lee más de este autor