El derecho y la economía son determinantes para el desarrollo de cualquier país; con la filosofía, nos orientan sobre la ética y la moral, base de cualquier país y como en el caso de México, de la transformación que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La psicología social, la antropología y la historia conforman los elementos de la cultura e idiosincrasia sobre los cuales el andamiaje jurídico y la arquitectura económica deben descansar. La clave para cualquier proceso de transformación estriba en la clara epistemología de estas ciencias para que estén en todo momento en línea con el momento histórico del país. En este esfuerzo estamos.

El presidente López Obrador nos pone el objetivo de demoler la mala implementación del llamado modelo neoliberal a la mexicana, establecer el comportamiento moral en el quehacer público y despertarnos de la anestesia de conciencia que veníamos teniendo con relación a la existencia de millones de mexicanos que, por su tez, origen o costumbres están marginados de todos los procesos sociales y económicos en nuestra dispar sociedad.

En efecto, México necesita un cambio que parta de una visión central como la que propone este régimen, empero; esta transformación requiere estructurar un mensaje claro a los gobernados para que acepten y apoyen los cambios. Es, sin embargo, imperativo que no haya desviación alguna en la idea de cambio; por lo que las reglas morales, la administración de los bienes por definición escasos, deben estar anclados a la ética y la moral como lo sugiere el presidente.

La labor de fusionar en una sola unidad conceptual esta visión de cambio, con los principios jurídicos del Estado y el modelo económico sustentado en la filosofía moral ha sido la tarea de Julio Scherer Ibarra, quien, de la mano del presidente como pocos, arma y desarrolla los conceptos más profundos de la transformación en marcha.

En la jerga política, hablamos de operador, ejecutor o administrador; Julio es más que eso, es quien mejor interpreta la idea de cambio con lealtad al origen de éstas. Lo hace de forma eficiente, pero sobre todo con generosidad y corazón.

Así, el presidente y él buscan empatar el derecho, la economía y la filosofía en una visión de cambio apegados a nuestro momento histórico. Existen muchos operadores, ejecutores y políticos, el presidente y Julio juntos son más que eso.

Carlos Alberto Martínez

Doctor en Desarrollo Económico y Derecho

AUCTORITAS

Profesor en la Universidad Panamericana, Ibero y TEC de Monterrey. Ha trabajado en el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, en Washington, DC y en la Presidencia de la República. Actualmente estudia el doctorado en Filosofía con investigaciones en el campo de la ética y la economía. Autor de libros en historia económica, regulación financiera y políticas públicas.

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