Los futuros y opciones sobre las principales materias primas han tenido un auge importante en los últimos años, esto debido al crecimiento en los volúmenes de negociación dentro de las principales bolsas operativas y el crecimiento de la negociación electrónica

Ante la fluctuación constante en los precios de los productos agroalimentarios, es importante que los productores conozcan que es posible pactar un precio a futuro de los principales productos agropecuarios en México y así, basar su producción en ese precio eje, buscando con ello anticiparse a las posibles variaciones de precio que impactan sus ganancias.

La idea de las coberturas sobre materias primas se remonta a 1848, cuando se dio la primera venta de un contrato a plazo.

El primer mercado en realizar este mecanismo fue el Chicago Board of Trade, (CBOT) mismo que negoció la venta de 3,000 bushels de maíz. El término bushel, es una unidad de medida utilizada para el comercio de granos, harinas y productos similares, equivale aproximadamente a 32 libras o ~14.51 kilogramos.

A partir de este momento, los mercados comenzarían a tomar formalidad y mayor número de operaciones, siendo así que en 1851 el mismo CBOT comenzó a solicitar garantías de cumplimiento en sus mercados de granos, algo que originó posteriormente la creación de lo que hoy conocemos como cámara de compensación.

Existen dos tipos de participantes dentro de este mercado: los hedgers y los especuladores. Los hedgers se enfocan únicamente a la cobertura de los precios, mientras que los especuladores son quienes apuestan de manera contraria a quienes utilizan estos productos como medio de cobertura de precios.

La principal intención de los productores en México es intentar evitar o reducir pérdidas pactando los precios de una materia prima a futuro. La cobertura de productos agrícolas y ganaderos comprenden la protección contra la caída de los precios de los cultivos y el ganado, o bien, contra el aumento de los precios de los insumos comprados. Sin embargo, este mercado de cobertura no sería posible sin la presencia de especuladores, puesto que la finalidad de los que buscan contratar coberturas es asegurar un precio ante una posible bajada de los mismos y por su parte, los especuladores de los precios apuestan a una subida de los precios, lo que hace posible que se realice entonces este mecanismo.

En el caso de productos como el maíz, la liquidez y operación de coberturas ha ido en constante aumento, siendo muy característica y particular su operación, ya que estos productos de cobertura únicamente pueden ser adquiridos en los mercados del Chicago Board of Trade y Chicago Mercantile Exchange (CME).

Ahora ya es fácil operar coberturas desde México a través de un intermediario regulado y establecido, por lo que siempre es recomendable consultar en la página principal de las bolsas de operación de futuros y opciones (CME y CBOT), los intermediarios autorizados para operar dentro de este mercado

En la próxima entrega de este artículo comentaremos más acerca del mecanismo operativo de las coberturas de precios, en donde FIRA, entidad de fomento originada en el Banco de México, puede impulsar el desarrollo del sector agroalimentario a través del fortalecimiento del mercado de crédito y garantías, para promover y apoyar estos mecanismos como estrategia integral de la administración de riesgo en los proyectos productivos.

*Gerardo Agustín Ferreira Sánchez es especialista en Mercados Financieros, en las oficinas centrales de FIRA, su correo: [email protected]