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Asesinatos, máximo histórico
En enero del 2020, los homicidios dolosos y los feminicidios fueron 2,892, cantidad casi igual a la del mismo mes del 2019 (2,929), de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
La cantidad sube en lo que va de febrero y lo más probable es que sea superior al mismo mes del año anterior. Todo señala que en el 2020 el número de los homicidios dolosos y los feminicidios será superior, aunque de manera marginal al 2019.
Los homicidios dolosos y los feminicidios sumaron 34,132 el año pasado, que es un promedio de 94.7 al día, para llegar al máximo histórico de los últimos 55 años.
En el periodo que va de 1931 a 1960, el número de los asesinatos todavía fue mayor de los que ocurrieron en el 2019, según los especialistas.
Es a partir de mediados de los 60 que la cantidad de los asesinatos empieza a bajar de manera constante hasta la declaratoria de guerra del presidente Calderón.
A partir del 2007, a consecuencia de la nueva estrategia de lucha contra el crimen, el número de los asesinatos empieza a subir, para alcanzar las cifras que conocemos del 2019.
Alejandro Hope plantea que, desde el segundo trimestre del 2018, el número de los homicidios se estabilizó en torno a los 2,900 por mes y que así se ha mantenido en los últimos dos años. No hay explicaciones contundentes sobre este hecho.
La tasa de homicidios dolosos por cada 100,000 habitantes en el 2018 fue de 26.9% y en el 2019 de 27.3% que es un aumento del 1.5 por ciento.
Los niveles de violencia en el país son muy diversos entre los 32 estados que integran la Federación e incluso al interior de los mismos.
En el 2019 el mayor número de los asesinatos ocurrió en Guanajuato (2,775), Baja California (2,600), Estado de México (2,536), Chihuahua (2,167) y Jalisco (2,030). Estas cinco entidades registran 41% de todos los homicidios.
El presidente ha dicho que es un problema heredado del pasado y reconoce que su gobierno todavía no ha podido solucionar. Pide hasta diciembre del 2020 para presentar resultados.
Los especialistas aseguran que no hay cambio en la estrategia para combatir al crimen organizado. Las Fuerzas Armadas, ahora parte de ellas uniformadas de Guardia Nacional, siguen siendo las responsables.
Lo que ha cambiado es el discurso presidencial y la forma de comunicar el tema, pero no más. Al final del 2020 habrá que ver si se reduce o no el número de los asesinatos dolosos como resultado de una supuesta nueva estrategia.
Hope proyecta que, de mantenerse los mismos números durante todo el sexenio, se llegaría a 213,000 homicidios dolosos y feminicidios con una tasa sostenida de 27 por cada 100,000 habitantes.
En su visión, ese es un escenario muy probable y para evitarlo se requiere una política pública eficaz, capaz de reducir los actuales niveles de violencia. ¿El gobierno cambiará su política? ¿Será capaz de ofrecer una mejor?

