Inicio con una aclaración sobre mi columna de la semana pasada. Un lector me hizo ver que el último Reporte sobre el Sistema Financiero del Banco de México incluye una breve sección sobre el tema de la seguridad cibernética. Reconozco no haberme percatado de ello. Sin embargo, es sólo una sección teórica y conceptual sobre esa problemática; no describe ninguna acción regulatoria práctica que al respecto hayan tomado o piensen tomar los reguladores. Ésa era precisamente mi conclusión: hace falta que la CNBV y el Banco de México emitan lineamientos regulatorios y de prevención, y consideren en su balance de riesgos la posibilidad de este tipo de acciones criminales.

Estamos a días de que el Dr. Agustín Carstens emigre a su nuevo trabajo en Basilea, Suiza. Con ello, sellará el fin de su carrera pública, ya que después de haber sido secretario de Hacienda y gobernador del Banco de México, no le queda ya abierta ninguna posibilidad de un cargo público de relevancia. A menos que en el futuro se incorpore al sector privado, es difícil verlo de regreso en México. El todavía gobernador habrá tenido sus razones personales para buscar un nuevo empleo en el extranjero como gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés). Se ha especulado que quiere utilizar al BIS como trampolín para llegar a encabezar el FMI.

El BIS es un organismo financiero internacional de prestigio pero no tan conocido como el FMI, el Banco Mundial o el BID. Es la única institución multilateral que no es de gobiernos sino de bancos centrales. Inició sus actividades en 1930. Su tarea primordial es promover la cooperación entre bancos centrales y proporcionar facilidades para llevar a cabo operaciones financieras internacionales. Sus funciones principales son servir de foro para la cooperación monetaria mundial y fungir como un importante centro para la investigación monetaria y financiera. El Comité de Basilea (que emite lineamientos regulatorios financieros) y el Consejo para la Estabilidad Financiera residen en el BIS. En la actualidad tiene 60 miembros y México lo es desde 1996. Tiene dos oficinas regionales: Hong Kong y México; ésta desde el 2002.

Como gerente general por cinco años, ¿qué retos enfrentará el Dr. Carstens? Básicamente promover el desarrollo ordenado de la “normalización” de la política monetaria en Estados Unidos y en Europa, así como procurar la construcción de un sistema financiero mundial sólido y estable, lo cual incluye mejorar la regulación financiera de los sistemas nacionales. El BIS tiene un staff de excelencia y su administración funciona como reloj suizo, así que en ese campo poco tendrá que enmendar el Dr. Carstens. Estará expuesto a presiones diferentes: en Banxico la responsabilidad es cumplir con la meta de inflación y procurar la estabilidad; en el BIS será influir para que la economía mundial no se desestabilice y desacelere. Con todo, auguro que vivirá más tranquilo. En lo personal le deseo lo mejor en su nueva encomienda.