El gobierno de la Cuarta Transformación tiene una ruta trazada por la triple A: austeridad, ahorros y anticorrupción.

Es el trípode en el que descansa el mayor peso de los principios del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Con la austeridad se marcaron principios y un código de ética del servicio público: entre otras acciones, se redujeron los sueldos del personal de mayor jerarquía; se puso a la venta el avión presidencial (aunque sigue sin ser colocado); se eliminaron los seguros de los servidores públicos; se realizó una reestructura organizacional y se eliminaron los autos para los funcionarios públicos, entre otras.

En el concepto Anticorrupción, se busca eliminar el desabasto deliberado y las prácticas monopólicas entre otras.

Y con el ahorro se busca la optimización de recursos financieros, a través de la compras consolidadas y compras estratégicas.

Con los tres conceptos se busca marcar una diferencia; un antes y un después en la forma de gobernar.

El jefe del Ejecutivo ha ordenado: ya no más gobierno rico y pueblo pobre.

La intención es dejar atrás los lujos y gobernar con funcionarios que viven en la “justa medianía”.

Se ha aplicado una política que muchos consideran como un “austericidio” porque juzgan que se ha aplicado de manera irracional y ha afectado no sólo capital humano altamente capacitado, sino incluso a servicios y productos de primera necesidad, en particular los relacionados con la salud.

El ahora exsecretario Carlos Urzúa luego de su renuncia, en entrevista con Proceso reveló que no estuvo de acuerdo con el memorándum del presidente López Obrador que ordenó la reducción extra del gasto porque fue excesiva y pudo haber causado problemas de operación en las secretarías y dio muy poco dinero extra.

Pero más allá de las diferencias del extitular de las finanzas públicas y las del exdirector del IMSS, Germán Martínez, coincidentes en algunos puntos, luego del escándalo que provocaron en su momento, la esencia del trípode de la A se ha mantenido.

Y efectivamente, los resultados tangibles tanto de la austeridad como de la anticorrupción prácticamente no pintan en los números gruesos del Presupuesto de Egresos de la Federación.

Ahorros, los números

En contraste, los números que sí cuentan son los correspondientes al concepto del ahorro.

En materia de ahorro el gobierno de la 4T se trazó la meta de alcanzar un ahorro de 200,000 millones de pesos para el cierre de este año 2019.

La oficial mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Raquel Buenrostro, lleva un buen récord en esta materia.

Hasta ahora lleva un avance de 73%, equivalente a poco más de 145,600 millones de pesos.

¿Pero esa impresionante cifra a cuánto equivale?

Hay algunas cifras comparativa que pueden ayudar a tener más clara la dimensión de la cantidad.

Equivale a 0.6% del Producto Interno Bruto.

O es equivalente al presupuesto aprobado para este año 2019 para las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural; de Cultura y de Comunicaciones.

O es equivalente al presupuesto de la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional.

Una más, el ahorro alcanzado hasta ahora es equivalente al presupuesto de Paraguay, El Salvador y Camerún.

Y ¿cómo se han logrado tales ahorros?

Básicamente a través de siete acciones: renegociación de contratos; consolidación de compras y contrataciones públicas; cancelación de seguro de gastos médicos mayores y de separación individualizada; aprovechamiento de inmuebles propios, disminuyendo el arrendamiento; promoción del intercambio de recursos materiales entre instituciones; estrategias de combate a la corrupción; y, reducción presupuestaria del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2019 respecto del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2018.

Destino del ahorro

Y ¿cuál es el destino de los ahorros?

Son tres muy concretos: 1.- Fortalecimiento de programas estratégicos de atención directa a la población más vulnerable; 2.- Pago de pasivos de la administración anterior y 3.- Garantizar la operación de servicios.

El rubro al que mayoritariamente se han destinado los ahorros ha sido para pagar adeudos que heredó el gobierno de Enrique Peña Nieto.

El adeudo total heredado es de 176,080 millones de pesos.

El total pagado es de 130,283 millones de pesos; Adefas CP 2018 por 27,902 millones de pesos; y 102,382 millones de pesos de recursos del 2019 y quedan por pagar 45,797 millones de pesos.

El esfuerzo que realiza el gobierno mexicano para ejercer con austeridad, eliminar la corrupción y ahorrar, sin duda es una apuesta positiva.

Por ahora el importante que se está logrando, desafortunadamente está sirviendo para pagar adeudos heredados, de acuerdo con los informes oficiales.

ATISBOS

OLIGOPOLIO.-El grupo de empresas farmacéuticas que concentraron las compras del gobierno de medicamentos son una decena. En conjunto acapararon casi 80%, 79.6% para ser precisos del gasto que corresponde a la compra de medicamentos en el periodo de los años del 2012 al 2018. Este reducido grupo oligopólico le vendió al gobierno el 100% de la demanda, equivalente a 303,076 millones de pesos. De esa cantidad, el Grupo Fármacos Especializados vendió una tercera parte del total (35%) equivalente a 106,813 millones de pesos. El segundo y tercer lugar, Farmacéuticos Maypo y Distribuidora Inter de Medicamentos y Equipo Médico, muy lejos del primero, vendieron 35,149 millones de pesos y 34,620 millones de pesos, respectivamente.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.