Apenas 48 horas duró el rebote en los precios de los seis bancos del Ibex 35 de la Bolsa de Madrid provocado el pasado martes por la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la utilización del polémico índice IRPH en las hipotecas.

El “efecto IRPH” se evaporó. La sentencia cumplió con las mejores expectativas de los bancos y ejerció un efecto balsámico a corto plazo, que fue especialmente significativo en CaixaBank, la entidad con más hipotecas ligadas al IRPH. Pero el impacto no pudo ser más efímero. Los seis mayores bancos del Ibex 35 sufrieron caídas entre 1.7 y 5%, con Banco Santander a la cabeza. El resultado es que el índice sectorial Ibex 35 Bancos se desplomó hasta mínimos históricos por debajo de 425 puntos.

Respecto a los precios previos a la sentencia, las caídas empiezan a ser significativas. Sabadell pierde 6%; Bankinter, 4.5%; Santander, 4%; CaixaBank, 3.5%, y Bankia y BBVA alrededor de 2 por ciento.

En lo que va de año, la caída acumulada por el Ibex 35 Bancos se sitúa ya alrededor de 20%, más del doble respecto a la caída en torno a 8% del Ibex 35. Un gran desfase a las puertas ya de la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del 12 de marzo.

La rebaja de tasas en Estados Unidos, el desplome de las rentabilidades de los bonos europeos, la presión para que el BCE baje tasas la semana que viene y la contundente decisión del supremo respecto a las tarjetas revolving están detrás de la debilidad de la banca española y, en general, de toda la europea, e impide al sector cotizar la buena noticia que ha supuesto la sentencia del TJUE.