El grupo aéreo IAG, propietario de la compañía británica British Airways y las españolas Iberia y Vueling, entre otras, ha rebajado sus previsiones debido al impacto desfavorable del Brexit y sus consecuencias sobre el mercado de divisas.

Para el conjunto del 2016, el grupo prevé un beneficio operativo de 2,500 millones de euros, o sea 7% más que en 2015, cuando alcanzó los 2,335 millones de euros. Al comienzo del año era mucho más optimista y contaba con unos 3,500 pero revisó sus pronósticos en julio, diciendo que no aumentaría más del 10 por ciento.

NOTICIA: Beneficio de IAG salta 28% antes de comprar Aer Lingus

Y eso que su beneficio neto en el tercer trimestre progresó un 10%, situándose en los 930 millones de euros.

"La decisión británica en referéndum de salir de la UE acarreó una incertidumbre económica en el segundo y tercer trimestre del 2016. El grupo sufrió condiciones de negocio malas antes y después del voto, sobre todo en los viajes premium", explicó IAG en un comunicado.

El voto a favor del Brexit también creó "volatilidad en los mercados cambiarios". "El debilitamiento de la libra ocasionó un impacto en las filiales del grupo que obtienen sus ingresos en libras y redujo los beneficios", recalcó IAG.

NOTICIA: Ryanair acepta vender 29.8% de Aer Lingus IAG

Más allá del Brexit, el grupo explicó que su actividad se vio alterada en lo que va de año por los ataques terroristas en Europa y por las huelgas de los controladores aéreos.

En el tercer trimestre (julio a septiembre), estos factores negativos se compensaron parcialmente con las reducciones de coste y con la bajada de los precios del petróleo que ha permitido disminuir la factura de queroseno en casi el 19% de un año para el otro.

erp