La cotización de IAG sigue sumida en un agujero negro. Tras un nuevo desplome de 10.09% el miércoles, la aerolínea ya ha perdido casi dos tercios de su valor en el 2020, en el que es la emisora con el más bajo desempeño del Ibex 35 en Madrid.

Pero con la acción en los 2.35 euros, hay algunos signos de vida en la compañía. En pleno desplome, dos de los fondos con participaciones significativas en el capital, Lansdowne y Orbis, elevaron sustancialmente su posición.

Lansdowne subió su paquete accionarial desde 4.11 hasta 4.59 por ciento. Es la participación más alta del fondo desde mayo del 2018. La firma es uno de los accionistas más fieles de IAG. Llegó al capital en el 2014 y dos años más tarde llegó a controlar más de 7% del capital.

Este mes Orbis Investment Management ha más que duplicado su participación en la aerolínea desde 1.02 hasta 2.19 por ciento. El fondo desembarcó en febrero, coincidiendo con las últimas compras del primer accionista, Qatar Airways, que elevó su participación en IAG desde 21.4 hasta 25.1 por ciento.

Por lo tanto, los principales accionistas del grupo están apostando por una reacción en Bolsa de IAG, una de las empresas más afectadas de Europa por el impacto del coronavirus.

IAG, que tenía previsto elevar su oferta a la venta en torno a 2% este año, reconoce que terminará el primer trimestre con una caída de 7.5% respecto del mismo periodo del 2019.

Para abril y mayo, el grupo planea reducir la capacidad en al menos 75% respecto a los mismos meses del año pasado.