Gentera, matriz de Compartamos Banco ha sido fuertemente castigado en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Sin embargo, Mario Langarica, director de Finanzas de la institución financiera, dfijo que esto es resultado de la coyuntura actual, y que la empresa ha tomado medidas para continuar dando valor a sus inversionistas y prepararse ante el complicado panorama económico.

El sector financiero es de los más golpeados en los mercados ante la crisis económica y sanitaria por la Covid-19. Gentera cae 67.90% este año en la BMV, pero sobrevivió al rebalanceo del S&P/BMV IPC, que el mes pasado dejó fuera a Regional y Santander México.

“Ha habido una caída importante en los niveles de precios, y pensamos que eso tiene que ver con varios factores, la perspectiva económica mundial, del país, que hay incertidumbre sobre cómo va a acabar (la pandemia) pegándole al sector financiero, y específicamente, cómo cada banco va a lidiar y los resultados en la operación”,  destacó el directivo.

“Empezamos el 2020 con muy buenos resultados, y el primer trimestre hubiera sido uno de los mejores de la historia, si no es por la pandemia y empezamos a tomar medidas muy importantes desde febrero y marzo, incrementamos la liquidez significativamente, hacer planes para nuestros clientes que hicieran sentido con nuestra capacidad de liquidez y solvencia, pudimos disponer de las líneas de crédito que teníamos, hacer emisiones de mercado tanto en México como en Perú y seguimos con captación importante”.

Gentera, que dirige Enrique Majós, es un grupo conformado por empresas enfocado a servicios financieros para la base de la pirámide, que incluyen a Banco Compartamos, especializado en Microfinanzas, la red de corresponsales Yastás, entre otras,con una cartera en 2019 de 41,692 millones de pesos, así como subsidiarias en Perú y Guatemala. Langarica refirió que el valor futuro de la empresa, que brinda servicios de crédito, ahorro, seguros, medios de pago, entre otros, es bastante sólido y cuentan con oportunidades.

Solidez

Mario Langarica considera que su valor de capitalización actual, que es de 17,052 millones de pesos, no está relacionado con lo que tienen en caja, que asciende a 23,000 millones de pesos.

“Hay varios indicadores que hacen pensar para nosotros que es más bien una situación de mercado y no refleja el valor de la empresa en el largo plazo”. Como ejemplo, citó su permanencia en el IPC, que dijo  es muestra de que otras variables que se consideran en la ponderación son sólidas todavía.

El entrevistado destacó que tanto a nivel liquidez como solvencia siguen fuertes. Su índice de capitalización está por encima de niveles del 30%, superior al promedio del sistema, lo que les dio la base para poder ayudar a sus usuarios. “Lo que nuestros clientes necesitan es el tiempo suficiente para ir recuperando su actividad económica, y lo que hacemos, dar créditos, es importantísimo para que lo puedan hacer”, aseveró.

Entre las facilidades que dieron a sus clientes fueron periodos de aplazamiento. En México dijo que se ha superado la fase de opciones de reestructura y actualmente están estabilizando la calidad de la cartera, para retomar tentativamente el crecimiento hacia el tercer trimestre del año.

Se hace de recursos

Con el fin de fortalecer su estructura financiera, en junio emitieron deuda en México por 1,860 millones de pesos a 5 años a una tasa fija de 8.09% a través de Compartamos Banco, mientras que en Perú la colocación a un año fue por alrededor de 1,580 millones de pesos y una tasa de 2.63%, que tuvo una demanda de 3.24 veces.

“En México teníamos el objetivo de colocar 2,000 millones de pesos, quedamos un poco por debajo del objetivo, pero fue una transacción en la que logramos verificar que hay inversionistas de deuda que están muy interesados en nuestro papel. Sin embargo en el momento en que la hicimos, el mercado de deuda no se había reactivado completamente, fue una transacción exitosa para el momento en que fue realizada, pero si fue un poco menos el monto de la cantidad objetivo”, acotó Langarica.

Abundó que cuentan con la suficiente liquidez entre las emisiones de deuda, lo que han tomado de líneas bancarios y la reprogramación de pasivos, que difirieron para no tener pagos importantes de deuda en lo que resta del año.“Nada más tenemos líneas revolventes de bancos muy chiquitas, y para el año que entra hemos refinanciado la mayoría de pasivos, la verdad es que no hay una necesidad de emitir en este momento ni en México ni en Perú, pero siempre vamos a estar buscando oportunidades porque el fondeo de certificados bursátiles de deuda de mercado y de largo plazo es una de nuestras fuentes principales de fondeo”, acotó.

claudia.tejeda@eleconomista.mx