Los pedidos a las fábricas estadounidenses crecieron más de lo esperado en marzo y anotaron su quinta alza mensual consecutiva, sugiriendo que el sector manufacturero sigue siendo uno de los pilares de la recuperación económica.

El Departamento de Comercio dijo este martes que los pedidos aumentaron 3% en marzo a una cifra ajustada estacionalmente de 463,000 millones de dólares.

Wall Street esperaba un incremento de 1.9% desde la caída de 0.1% reportada inicialmente en febrero, que fue revisada en el informe del martes a un aumento de 0.7 por ciento.

Un dólar estadounidense más barato ha ayudado a la industria exportadora y hay indicios de que los productores están elevando la inversión en plantas y equipos para aprovechar el auge.

Los pedidos de bienes duraderos, artículos con una duración de tres o más años, aumentaron 2.9% en marzo, más que el alza de 2.5% reportada inicialmente.

Los mercados financieros prácticamente ignoraron el dato.

Los pedidos de bienes de capital civil, sin contar las órdenes de aviones, subieron 4.1% en marzo en vez de 3.7% como se había estimado en un informe preliminar.

Este segmento, que es considerado un termómetro sobre los planes de inversión de las empresas, había trepado 0.9% en febrero y en marzo anotó su mayor incremento desde agosto pasado.

Ian Lyngen, estratega de CRT Capital Group en Stamford, Connecticut, describió las cifras como "sólidas, pero con algo de debilidad a inicios del primer trimestre".

Sin contar las volátiles órdenes del sector transporte, los pedidos de marzo subieron 2.6%, tras un alza de 0.6% en febrero, acumulando su octavo mes consecutivo de incrementos.

La fuerte cifra de pedidos está en línea con otros datos que sugieren que el sector manufacturero está en posición de impulsar la recuperación de la economía estadounidense tras la recesión del 2007-2009, siempre y cuando los costos de la energía y otros insumos clave se mantengan controlados.