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Opinión

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#Amorenlostiemposdelastelecom: en fase de maduración

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Ernesto Piedras | Inteligencia competitiva

Ernesto Piedras

El romance digital en México ha alcanzado en 2026 una fase de maduración.

Hoy, 95.2% de los internautas reconoce la existencia de aplicaciones especializadas de ligue y 37.1% ha descargado al menos una, de acuerdo con el estudio elaborado anualmente por The CIU a propósito del 14 de febrero (bit.ly/4qvtUv8).

La búsqueda de pareja ya no es un fenómeno marginal ni experimental, forma parte estructural del quehacer digital cotidiano.

Actualmente, 22.3% de quienes han utilizado estas plataformas se encuentran activamente en búsqueda de una relación a través de ellas, 8.7 puntos porcentuales más que tres años atrás (13.6%). Ello confirma que no se trata únicamente de curiosidad o exploración ocasional, sino de una práctica sostenida.

Creciente intensidad de uso. La adopción de estas aplicaciones no solo registra una trayectoria ascendente, sino que registra señales de mayor intensidad de uso.

La frecuencia promedio de acceso alcanza 2.7 veces por semana, superior a la registrada el año pasado (2.4 veces). Este aumento, indica tambien que el uso de las apps se integra cada vez más en la rutina digital de los usuarios.

Además, casi la mitad de quienes participan en este ecosistema (47.3%) descarga más de una aplicación. Esta estrategia multihoming amplía la probabilidad de coincidencias y revela un usuario más sofisticado, dispuesto a diversificar su presencia para maximizar su efectividad.

Swipes que formalizan relaciones. Al respecto, la efectividad también ha tomado impulso. Siete de cada diez usuarios han concretado al menos una cita con alguien conocido a través de estas plataformas. Más aún, 33.3% de esos encuentros ha derivado en una relación formal, mientras que 13.2% afirma haber conocido a su pareja actual en una aplicación.

Las relaciones casuales (42.7%) y las amistades (34.7%) también forman parte de los desenlaces frecuentes, lo que confirma que el valor de estas plataformas no se limita al matrimonio o la formalidad, sino a la ampliación del espectro relacional.

Autenticidad estratégica. El éxito en el entorno de ligue digital depende de la construcción del perfil. Los atributos más valorados antes de otorgar un “match” son los intereses en común (74.8%), la edad (68.9%) y el atractivo físico (63.1%). La soltería explícita (56.3%) y el nivel académico (51.5%) complementan el conjunto de criterios relevantes. Esto último deja claro que “¡carita sigue matando al título académico!”.

Contrario a la creciente adopción de la hiper-edición, solo 11.1% reconoce haber incorporado información inexacta en su perfil y apenas 4.3% admite usar herramientas de edición visual para modificar su apariencia. La autenticidad, más que la exageración, parece ser la estrategia dominante para evitar fricciones posteriores.

Inteligencia artificial y diseño algorítmico. La inteligencia artificial comienza a permear la experiencia en apps de ligue de manera tangible.

Si bien solo 2.9% declara utilizar herramientas de IA para mejorar conversaciones o descripciones, 31.1% identifica funciones automatizadas integradas directamente en las aplicaciones. Desde la selección de mejores fotografías hasta la detección de perfiles falsos, el algoritmo asume un rol cada vez más activo.

Este componente tecnológico no sustituye la decisión humana, pero sí optimiza la intermediación al reducir las asimetrías de información, mejorar la visibilidad y refinar la compatibilidad.

Retos estructurales. A pesar de su expansión, el ligue digital enfrenta barreras persistentes.

Entre quienes nunca han descargado estas aplicaciones, la percepción de inseguridad (41.9%) y la preferencia por las interacciones en persona (33.3%) encabezan las razones. Además, 54.4% de los usuarios se declara detractor de estas plataformas, señal de que la experiencia todavía presenta fricciones.

En conjunto, el mercado del amor digital en 2026 no es una moda pasajera, sino una industria madura, intensiva en uso y cada vez más efectiva. El algoritmo no reemplaza la emoción, pero sí estructura el proceso.

El amor no solo está en las apps, sino también en la arquitectura de datos detrás de estas.

Ernesto Piedras

Director General de The Competitive Intelligence Unit

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