El recorte en la tasa de interés de referencia puede no ser suficiente para detener la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, es necesario conjuntar otros factores que impulsen un crecimiento sostenido, consideraron especialistas del sector bursátil.   

“No estamos en normalidad, el mundo está en crisis y bajando tasas de interés para impulsar la economía y aunque es claro que un ajuste genera un incentivo para apostarle a Bolsa, no viene acompañado de seguridad, sino de riesgo”, explicó Jorge Gordillo, director de análisis de CI Banco.   

Este jueves 24 de septiembre, el Banco de México redujo nuevamente en este año la tasa de interés de referencia, dejándola en 4.25%, con lo que se alejó del nivel de 7.25% al que se ubicaba a inicios de este 2020.   

Desde el último ajuste en la tasa de referencia (13 de agosto pasado) y hasta este miércoles, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores (S&P/BMV IPC), conformado por 35 empresas, registra una caída cercana a 6 por ciento.   

En lo que va de este año, el índice bursátil mexicano todavía se encuentra en terreno negativo, con una caída de 17.70%, a 36,333.65 unidades desde los 43,541.02 puntos del cierre del 31 de diciembre del 2019.   

El rendimiento que paga la Bolsa de valores tiende a subir cuando las tasas de interés son bajas, sin embargo, los analistas explican que, aunque un ajuste en este referencial sí es un estímulo para el mercado de valores, deben conjugarse otros factores, como el crecimiento económico en el país y el de las empresas.   

Armando Rodríguez, director de Análisis de Signum Research, explicó que las valuaciones del S&P/BMV IPC también pueden mejorar con los reportes financieros más positivos de las empresas públicas.   

“Lo que más está pesando ahora en el desempeño del índice, y que en gran medida va a determinar el impulso para salir del terreno negativo, son los resultados que las empresas presenten en el tercer y cuarto trimestre del año. La baja en las tasas ayuda, pero no es suficiente. Hay muchos contrapesos”, puntualizó Armando Rodríguez.   

El directivo de CI Banco consideró que sí hay un castigo para las empresas que están en Bolsa y no necesariamente reflejan la economía de México. Muchas de ellas tienen operaciones fuera del país y sus ingresos están diversificados en distintas monedas.   

Jorge Gordillo consideró que hay sectores que están muy castigados, a los que vale la pena apostarle en este momento de la pandemia y de bajo crecimiento económico en México.    

Por ejemplo, el sector de aeropuertos. En el mercado accionario mexicano hay tres emisoras listadas: Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA) y el Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR).   

El sector financiero, en este contexto, junto con el industrial siguen mostrando señales de riesgo en el corto plazo.   

“Aquí la preocupación es ¿por qué la Bolsa está a descuento? Es porque no hay una buena perspectiva para la recuperación económica, los riesgos que se ven internamente están castigando de más a la Bolsa”, aseveró Gordillo.   

La expectativa del mercado es que la economía de México caería un 10% en este 2020 y se recuperaría en, por lo menos, tres o cuatro años. Ante ello, es complicado considerar que el mercado de valores puede tener una pronta recuperación.   

Tampoco ayuda la falta de certidumbre para el sector privado y los estímulos para apuntalar las inversiones en el país.   

La Bolsa en su peor momento del año llegó a caer 24% y actualmente tiene una pérdida de poco más de 11%, por lo menos, se ve una ligera recuperación, pero sigue en terreno negativo.    

Jorge Gordillo considera que la Bolsa podría terminar el 2020 con una minusvalía de 4 a 5 por ciento.   

“La baja de tasas de interés sí ayudan a la Bolsa y todavía podría venir otro ajuste del Banco de México antes del cierre del año tratando de ayudar a la economía”, reiteró el directivo de CI Banco.