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Una oleada de amenazas de bomba afecta a vuelos en toda Europa por tercera vez esta semana
Este viernes se produjo una oleada de amenazas de bomba contra vuelos de pasajeros en toda Europa por tercera vez esta semana.

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Este viernes se produjo una oleada de amenazas de bomba contra vuelos de pasajeros en toda Europa por tercera vez esta semana, mientras el ministro de Asuntos Exteriores de España afirmaba que el continente parecía estar enfrentándose a "un intento de agresión híbrida y de guerra de alguna forma psicológica".
Las amenazas falsas interrumpieron el jueves decenas de vuelos de pasajeros en toda Europa, lo que obligó a algunos aviones a realizar aterrizajes no programados y provocó que aviones de combate escoltaran o interceptaran a otros, lo que supuso una dramática escalada tras una primera oleada el martes.
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No se han encontrado artefactos explosivos y todos los aviones han aterrizado sin incidentes.
La policía danesa dijo este viernes que estaba investigando amenazas dirigidas al tráfico aéreo del aeropuerto de Copenhague, pero que su valoración inmediata era que no había habido peligro para los pasajeros. El aeropuerto indicó que "funcionaba con normalidad".
La policía checa dijo haber registrado amenazas de bomba contra vuelos con salida y llegada a Praga. Un portavoz del aeropuerto indicó que afectaban a cuatro vuelos de llegada y cinco de salida, pero que no se habían encontrado artefactos explosivos y que, por ello, no se había cancelado ni desviado ningún vuelo.
Poco después, una fuente de las autoridades aeroportuarias italianas informó de que un vuelo de Wizz Air de Praga a Roma había sido desviado a Venecia y había aterrizado allí sin incidentes.
La oficina del primer ministro francés informó de que se habían recibido cuatro nuevas amenazas de bomba contra aviones que sobrevolaban territorio francés, y que todos habían aterrizado sin incidentes.
Una alerta de bomba en un vuelo de Ryanair de Roma a Lisboa provocó una operación de seguridad al aterrizar, informó CNN Portugal.
Características de un ataque "híbrido" coordinado
Los expertos en seguridad afirmaron el jueves que las amenazas presentaban las características de un "ataque híbrido" coordinado, aunque siempre era posible que se tratara de individuos que lanzaban amenazas por imitación o que actuaban movidos por rencores personales.
Aunque ningún país ha atribuido la responsabilidad de las amenazas, estas se producen tras una oleada de ataques de sabotaje y atentados contra objetivos en toda Europa, que van desde subestaciones eléctricas alemanas hasta instalaciones relacionadas con la defensa en la región del Báltico, pasando por los frigoríficos de supermercados en Francia y otros lugares, y el aeropuerto de Leipzig en Alemania.
Numerosos responsables han relacionado esta campaña con el apoyo de Europa a Ucrania en su guerra contra la invasión rusa, acusando a Moscú de llevar a cabo una campaña de perturbaciones "híbridas" que, en esencia, son baratas de ejecutar, fáciles de negar y de las que no se espera que provoquen una respuesta armada.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, dijo a la cadena nacional TVE que, aunque llevaría tiempo determinar exactamente qué ha ocurrido, "no puede ser un azar que ocurran tantos hechos exactamente iguales con el mismo 'modus operandi' en toda Europa".
"Lo más normal es pensar que estamos ante un intento de agresión híbrida y de guerra de alguna forma psicológica", afirmó, y añadió que Europa debe estar preparada para más retos de este tipo.
El jueves, una fuente aeroportuaria en Italia informó de que se habían enviado amenazas de bomba a varias aerolíneas y operadores aeroportuarios de Roma y Milán, en las que se afirmaba proceder de "combatientes del Estado Masculino".
Reuters no pudo confirmar de forma independiente quién había enviado el correo electrónico y no había indicios inmediatos de quién estuviera detrás de las demás amenazas en toda Europa.
Vladislav Pozdniakov, un bloguero ruso que fundó en 2016 un movimiento antifeminista llamado Estado Masculino —posteriormente prohibido en Rusia—, dijo que el grupo ya no existía y que no estaba implicado de ninguna manera.


