Caracas. Los venezolanos eligieron ayer a gobernadores y legisladores estatales en elecciones que se han convertido en una prueba clave de si el movimiento del presidente Hugo Chávez puede perdurar en caso de que el líder socialista abandone el escenario político.

Los votantes en algunas zonas de Caracas se despertaron antes del amanecer por los fuegos artificiales y el toque de la diana a todo volumen proveniente de altavoces. Sin embargo, la participación en las primeras horas de la votación parecía ser más baja que los sufragios presidenciales de octubre, cuando largas filas serpenteaban afuera de las casillas y Chávez ganó un nuevo mandato.

La votación es la primera vez en la Presidencia de casi 14 años de Chávez en la que no ha podido hacer campaña activamente. No ha hablado en público desde que fue operado a causa del cáncer, el martes en Cuba.

Las gubernaturas en todos los 23 estados del país se deciden en estas elecciones. El partido de Chávez actualmente controla a todos salvo ocho de los estados y, si mantiene su dominio, el voto podría ayudar a los aliados del Presidente a profundizar sus políticas socialistas.

Para la oposición, las elecciones son adecuadas para determinar el destino de su liderazgo. La carrera más importante involucra al líder opositor, Henrique Capriles, quien significó para Chávez el reto más duro en las elecciones presidenciales hasta hoy y ahora es candidato para reelegirse en el estado Miranda contra Elías Jaua, exvicepresidente de Chávez.