Uno de los desafíos más complejos para la izquierda latinoamericana tiene que ver con la agenda medioambientalista”

“Los laboristas me eligieron como líder en 2015 porque estaban hartos de una izquierda que no podía poner límites a la derecha”, dice Jeremy Corbyn. Él tiene 72 años, es parlamentario británico y fue líder del Partido Laborista inglés entre 2015 y 2020. Es una referencia de la izquierda europea. “Estoy muy optimista de lo que está pasando con la izquierda en América Latina, el triunfo de Boric en Chile es la más reciente de mis razones”.

Jeremy Corbyn conoce bien América Latina y México. “He visitado este continente desde la década de los setenta. Reconozco algunos avances, pero también sus rezagos. Estos rezagos y las injusticias tan arraigadas explican que la gente esté votando por proyectos de izquierda. Es un voto en contra de la desigualdad y de la exclusión, en Chile, en Perú, también en México”.

Estuvo en México, acompañado de su esposa, la abogada mexicana Laura Álvarez. La entrevista se dio en la sede de El Economista. “La izquierda en América Latina tiene retos que son enormes y a veces difíciles de reconciliarse. Por un lado, responder a una agenda relativamente nueva, relacionada con derechos de las mujeres y asuntos de medio ambiente y sostenibilidad, pero al mismo tiempo atender algunos problemas que llevan siglos sin resolverse, entre ellos la marginación de los pueblos indígenas y las injusticias económicas, entre las que destaca la enorme desigualdad”.

Uno de los desafíos más complejos para la izquierda latinoamericana tiene que ver con la agenda medioambientalista, argumenta el político británico, “es defender la naturaleza y apoyar el desarrollo de las comunidades que están cerca de las zonas mas ricas en términos de recursos naturales. Es también el sumarse a un esfuerzo global que obliga a reducir las emisiones y a producir de manera mucho mas limpia. Reducir la dependencia de las energías fósiles… es un cambio enorme, más difícil de afrontar en economías que dependen de la producción y exportación de productos mineros o del petróleo”.

De lo realizado por el gobierno de AMLO, el ex líder laborista expresa su simpatía por los programas sociales que significan apoyo para los grupos mas vulnerables, “es muy importante que el gobierno haga este esfuerzo, pero se necesitarán muchos años de esfuerzo sostenido para cambiar las cosas... Me preocupa especialmente la situación de los niños en extrema pobreza. Estamos ante una de las grandes injusticias sociales, pero también ante una de las formas más crueles de derrochar el potencial de un país: ellos podrían ser grandes artistas, científicos, médicos, ingenieros, pero las condiciones sociales no lo permiten...”.

La conversación gira en torno a lo que significa ser de izquierda. Expresa su admiración por la figura de William Morris, un personaje del siglo XIX que combinó la arquitectura, con el diseño y el activismo: “Morris estaba consciente de la importancia de la vida comunitaria y de las amenazas que el llamado progreso implica para ella. Una de las grandes fortalezas de México está en la vida de sus pueblos. Hay una densidad cultural única, que ha sobrevivido a los imperialismos, pero también al consumismo”.

En la charla aparecen también referencias futboleras, habla de Bill Shankly, un entrenador del Liverpool de los setentas que comparaba el socialismo con un equipo de futbol, decía “el socialismo es como el futbol en su mejor versión: todos trabajan para conseguir lo mejor para el equipo y el equipo no deja abajo a nadie”.

Con estas referencias, defiende su manera de entender la izquierda: implica rechazar la idea de que todo se puede resolver desde el mercado, enfatiza, “creo en políticas públicas que se preocupan por la manera en que se producen y distribuyen los bienes sociales. La pandemia puso en evidencia lo mucho que habíamos descuidado el sistema de la salud. Dos años después, está quedando en evidencia los límites que tiene que la provisión de vacunas dependa de un grupo muy pequeño de grandes compañías. Queda en evidencia lo vulnerables que son los países más pobres del mundo”.

Con algo de presión y humor, acepta el reto de elogiar un personaje de derecha que no le cae bien, Margaret Thatcher, “la conocí como parlamentario y no me gustaba su estilo. Era ruda y con frecuencia cruel, pero le reconozco una cualidad que es muy necesaria en la política: estaba super enfocada en sus objetivos y era muy disciplinada para conseguirlos… Creo que uno de los grandes problemas de la izquierda es carecer de ese foco”.

Nuestro entrevistado

  • Nació en Chippenham, Reino Unido, en mayo de 1949.
  • Fue líder del Partido Laborista entre el 2015 y 2020
  • Twitter: @jeremycorbyn

A continunación presentamos la versión en inglés del texto. 

We are living great times for those of us on the left: Jeremy Corbyn

The great challenge for the Latin American left is to reconcile an agenda for the future that has to do with issues such as the environment and that have not been resolved for hundreds of years, the exclusion of indigenous peoples, for example, says the English parliamentarian.

Luis Miguel González / El Economista

"The Labour Party members elected me as their leader in 2015 because they were fed up with a left that couldn't put limits to the right," says Jeremy Corbyn. He is 72 years old, he is a British MP and was leader of the English Labor Party between 2015 and 2020. He is a reference of the European left. "I am very optimistic about what is happening with the left in Latin America, Boric's triumph in Chile is the most recent of my reasons."

Jeremy Corbyn knows Latin America and Mexico well. “I have been visiting this continent since the 1970s. I recognize some progress, but also its lags. These lags and deep-rooted injustices explain why people are voting for leftist projects. It is a vote against inequality and exclusion, in Chile, in Perú, also in Mexico."

He was in Mexico, accompanied by his wife, the Mexican lawyer Laura Álvarez. The interview took place at the headquarters of El Economista. “The left in Latin America has challenges that are enormous and sometimes difficult to reconcile. On the one hand, responding to a relatively new agenda, related to women's rights and environmental and sustainability issues, but at the same time addressing some problems that have not been resolved for centuries, among them the marginalization of indigenous peoples and economic injustices, among which the enormous inequality stands out”.

One of the most complex challenges for the Latin American left has to do with the environmental agenda, argues the British politician, “is to defend nature and support the development of communities that are close to the richest areas in terms of natural resources. It is also joining a global effort that requires reducing emissions and produce Good and services in a much cleaner way. Reducing dependence on fossil fuels ... is a huge change, more difficult to face in economies that depend on the production and export of mining products or oil."

From what has been done by the AMLO government, the former labor leader expresses his sympathy for the social programs that mean support for the most vulnerable groups, “it is very important that the government make this effort, but it will take many years of sustained effort to change things ... I am especially concerned about the situation of children in extreme poverty. We are facing one of the great social injustices, but also one of the cruelest ways of squandering the potential of a country: they could be great artists, scientists, doctors, engineers, but social conditions do not allow it ..."

The conversation revolves around what it means to be on the left. He expresses his admiration for the figure of William Morris, a 19th century character who combined architecture, design and activism: “Morris was aware of the importance of community life and the threats that so-called progress implies for her. One of the great strengths of Mexico is in the life of its peoples. There is a unique cultural density, which has survived imperialism, but also consumerism."

In the talk there are also football references, he talks about Bill Shankly, a Liverpool coach from the seventies who compared socialism to a football team, he said “socialism is like football at its best: everyone works to get the best for the team; and the team don't let anyone down."

With these references, he defends his way of understanding the left: it implies rejecting the idea that everything can be solved from the market, he emphasizes, “I believe in public policies that are concerned with the way in which social goods are produced and distributed. The pandemic revealed how much we had neglected the healthcare system. Two years later, the limits to which vaccine provision depends on a very small group of large companies is becoming clear. It is clear how vulnerable the world's poorest countries are."

With some pressure and humor, he accepts the challenge of praising a right-wing character that he does not like, Margaret Thatcher, “I knew her as a member of parliament and I did not like her style. She was rude and often cruel, but I recognize a quality that is very necessary in politics: she was super focused on her goals and was very disciplined to achieve them... I think one of the great problems of the left is lacking that focus."

“One of the most complex challenges for the Latin American left has to do with the environmental agenda ", Jeremy Corbyn.

lmgonzalez@eleconomista.mx