El ex primer ministro de Escocia, Alex Salmond, fue puesto bajo arresto policial tras ser acusado ante la Corte del Sheriff de Edimburgo de múltiples cargos de agresión sexual, entre ellos dos por intento de violación.

Salmond ha sido el político británico más prominente, acusado desde el surgimiento del movimiento #MeToo, que ha dado un nuevo enfoque al acoso sexual y las agresiones, especialmente por parte de hombres poderosos.

Salmond, de 64 años, fue líder del Partido Nacional Escocés (SNP) y ministro principal entre 2007 y 2014. Dimitió tras la derrota por 10 puntos en el referéndum sobre la independencia. Dirigió el SNP durante 20 años.

Salmond perdió su asiento en el Parlamento en el 2017 y ha estado trabajando como presentador de un programa de entrevistas de radio.

“Soy totalmente inocente y no he cometido ninguna actividad criminal”, dijo Salmond en un breve comunicado a las puertas del tribunal. “Pero es importante permitir que el proceso siga adelante. Me defenderé a mí mismo y tengo gran fe en el sistema judicial escocés”.

The Times of London informó que “los cargos son consecuencia de una investigación policial de cinco meses de duración sobre las denuncias de acoso sexual de dos mujeres, que se remontan al 2013, cuando el señor Salmond estaba en el cargo de ministro.

El propio Salmond emprendió acciones legales contra el gobierno escocés por el sesgo de la investigación, por considerar que la misma policía (Judith MacKinnon) que asistió y asesoró en primera instancia a las supuestas víctimas se hizo cargo del proceso y pudo actuar por animadversión personal.

“Sé que mucha gente puede estar en estado de shock”, reconoció la ministra principal Nicola Sturgeon al momento de enterarse de la detención de su ex mentor. “Sería completamente inapropiado que me pronunciara sobre la situación, sabiendo que hay una investigación penal abierta”.