Bruselas. El martes por la noche se concentraron 120,000 personas en la histórica Plaza Wenceslao, en Praga, para pedir la dimisión de su primer ministro, Andrej Babis, tras conocerse el borrador de un informe de la Comisión Europea que señala que el mandatario podría haber defraudado fondos de la UE en beneficio de su conglomerado empresarial. Se trata de una de las mayores manifestaciones del país desde la Revolución de Terciopelo, llenándose las calles de pancartas y gritos: “¡Babis Dimisión!”.

Los checos han dicho basta en una manifestación multitudinaria en Praga tras estallar un caso de corrupción que envuelve al líder del país. Junto con Andrej Babis, la gente pide la renuncia de Marie Benesová, recientemente nombrada ministra de Justicia y amiga del Babis.

En los medios checos e internacionales ya se habla de la manifestación más importante del país en las últimas décadas, con una movilización que no se producía desde la Revolución de Terciopelo en 1989 y la caída del comunismo.

Las protestas tienen su origen en la filtración por parte del periódico checo Hospodarske Noviny del borrador de un informe de auditoría de la Comisión Europea. En el texto, el Ejecutivo de la UE indica que el primer ministro checo podría haber incurrido en conflicto de intereses a la hora de recibir subsidios comunitarios, que luego fueron destinados a empresas de su propiedad. Babis es conocido en Chequia por ser uno de los hombres más ricos del país, con un imperio de más de 200 empresas.

De confirmarse lo que indica el informe, Babis se vería obligado a devolver 17.5 millones de euros de subvenciones y enfrentaría una pena de entre cinco y 10 años de prisión. Por ello, el nombramiento de la nueva ministra de Justicia ha levantado sospechas entre los checos, que ven posible que su aliada interfiera para retrasar el caso ante los tribunales.

Partido anticorrupción

Irónicamente, el partido de Babis, Alianza de Ciudadanos Descontentos, fue fundado por él mismo con el objetivo de acabar con la corrupción. Por su parte, el mandatario ha negado la existencia de irregularidades en una sesión en el Parlamento checo, en el que la oposición le ha pedido que se someta a una cuestión de confianza a la que éste se ha negado, consciente de que la fragmentación de la Cámara Baja hace difícil que una moción en su contra pueda prosperar.

En la actualidad, el empresario gobierna en coalición con los socialdemócratas. Coinciden con la oposición en la necesidad de que las empresas asociadas al primer ministro no reciban más subsidio.