La Habana. El reo Ariel Sigler Amaya, afectado por apoplejía y con graves problemas de salud, fue excarcelado hoy, con lo que se convirtió en el primer preso considerado de conciencia liberado por el gobierno cubano a pedido de la Iglesia Católica local.

Sigler Amaya, de 44 años, fue liberado esta mañana, mientras seis de sus compañeros -todos detenidos en 2003- fueron enviados a cárceles cercanas a sus lugares de origen y de donde residen sus familias, informaron representantes de organismos humanitarios y de la Iglesia Católica.

El vocero de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CDHRN), Elizardo Sánchez, indicó que con el traslado de estos seis reos suman 12 los presos políticos reubicados en otras cárceles.

Los seis presos trasladados este sábado a cárceles cercanas a sus lugares de origen son: Héctor Fernando Maceda Gutiérrez, quien pasará de la cárcel de la provincia de Matanzas a una en Ciudad de La Habana.

También fue reubicado Juan Adolfo Fernández Saínz, de Ciego de Avila a Ciudad de La Habana; Omar Moisés Ruiz Hernández, de Sancti Spíritus a Villa Clara; Efrén Fernández Fernández, de la provincia de La Habana a Ciudad de La Habana.

Así como Jesús Mustafá Felipe, de Guantánamo a Santiago de Cuba, y Juan Carlos Herrera Acosta, de Holguín a Guantánamo.

Sánchez dijo que los seis presos fueron llevados muy temprano a otras cárceles, como lo informó la noche del viernes el vocero de la Arquidiócesis de La Habana, Orlando Márquez Hidalgo.

Fuentes oficiales confirmaron a Notimex que al menos otros 10 reos enfermos del llamado Grupo de los 75, todos presos en 2003 por 'colaborar con Estados Unidos', obtendrán en las próximas semanas 'licencia extrapenal', que en la práctica es una liberación de facto.

La reubicación y liberación de prisioneros políticos se realiza gracias a la mediación de la Iglesia Católica, principalmente por la gestión realizada por el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.

El pasado 1 de junio, la Iglesia Católica confirmó que el gobierno había iniciado el traslado de presos a prisiones cercanas a sus lugares de origen, lo que fue considerado como el primer paso para la liberación de una veintena de cubanos encarcelados por motivos políticos.

Los primeros presos de conciencia que fueron reubicados son Félix Navarro, José Luis García Paneque, Iván Adolfo Hernández Carrillo, Diosdado González Marrero, Arnaldo Ramos Lauzurique y Antonio Ramón Díaz Sánchez.

La Iglesia Católica de Cuba ratificó que el proceso para el traslado de presos políticos a cárceles cercanas a sus lugares de origen, así como las eventuales liberaciones, continuará en las próximas semanas, aunque dijo desconocer cuántos serían excarcelados.

La jerarquía católica cubana ha mantenido durante meses conversaciones con el gobierno de La Habana para pedir atención médica a los presos de conciencia enfermos, el traslado de algunos a sus provincias y la liberación de otros.

Según analistas políticos, la Iglesia Católica ha pasado de una presencia marginal a un protagonismo nunca visto en los últimos 50 años en Cuba.

El cardenal Ortega, el jerarca católico con el mayor rango en la isla, se ha convertido en el principal enlace entre el gobierno del general Raúl Castro y la oposición.

El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional tiene una lista de más de 200 cubanos detenidos en las cárceles por motivos políticos, unos 30 con graves problemas de salud, según ese organismo.

Amnistía Internacional (AI) es la organización que mantiene un monitoreo permanente. Su lista incluye a 55 presos de conciencia recluidos en Cuba, de acuerdo con su informe sobre los Derechos Humanos correspondiente a 2009.