El alto funcionario de la Casa Blanca a quien se le negó el año pasado un salvoconducto de seguridad debido a ciertas preocupaciones sobre vínculos con el extranjero, los intereses comerciales privados y la conducta personal, es el yerno presidencial: Jared Kushner. Lo anterior, según personas familiarizadas con documentos y testimonios proporcionados al Comité de Supervisión de la Cámara.

Kushner fue identificado como “Oficial 1 de la Casa Blanca” dentro de la investigación del comité publicada esta semana en la que describen el testimonio de Tricia Newbold, una denunciante en la oficina de seguridad del personal de la Casa Blanca que dijo que ella y otro empleado de carrera determinaron que Kushner tenía demasiados “factores descalificadores” para recibir una autorización.

Su decisión fue rechazada por Carl Kline.

Los nuevos detalles sobre el debate interno de si se le debe, o no, dar un salvoconducto a Kushner reavivan preguntas sobre la gravedad de los problemas que rodean a Kushner.

“El personal superior de la Casa Blanca, y en particular los familiares del presidente de los Estados Unidos, son objetivos increíblemente atractivos para nuestros adversarios que buscan reunir información de inteligencia o ejercer una influencia encubierta”, comentó David Kris, alto funcionario del Departamento de Justicia durante las administraciones de lospresidentes Bush y Obama, y actual director de Culper Partners.