Un grupo de oposición iraní exiliado dijo el sábado que Irán tiene a unos 60 científicos e ingenieros que participan en un programa de desarrollo de armas nucleares bajo los auspicios del ministerio de Defensa.

Sin embargo, diplomáticos afirman que el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI, por su sigla en inglés) ha tenido un registro irregular de denuncias sobre el trabajo nuclear de la República Islámica desde la exposición de una planta secreta de enriquecimiento de uranio en Natanz en el 2002.

Un alto experto nuclear de Estados Unidos dijo que el informe del NCRI, al igual que otros anteriores, debe ser tratado con gran escepticismo.

Su último informe, cuyos detalles no pudieron ser verificados, apareció a tiempo para estimular una línea más dura en las negociaciones con Irán que el organismo de control nuclear de la ONU tendrá en Viena el lunes y el martes, y que seis potencias mundiales sostendrán en Bagdad el 23 de mayo.

Sin embargo, el informe no calzó con la evaluación de funcionarios de Inteligencia estadounidenses e israelíes de que Irán no ha decidido si usa su programa de enriquecimiento para fines militares. Teherán asegura que está refinando uranio sólo para energía pacífica.

En el informe de seis páginas mostrado a Reuters, el NCRI citó a fuentes del Gobierno iraní y militares diciendo que unos 60 científicos estaban llevando a cabo investigaciones relevantes para la fabricación de bombas en 11 agencias que operan clandestinamente bajo el control del Ministerio de Defensa.

"La información (...) demuestra que el régimen clerical ha expandido la organización responsable del desarrollo de armas nucleares", dijo el informe. "Este hallazgo revela una completa y elaborada y muy (...) secreta estructura de investigación para la adquisición de piezas y equipos necesarios", agregó.

"Hasta ahora, las identidades de 60 directores y expertos que trabajan en distintas partes de la Nueva Organización de Investigación de Defensa y 11 instituciones y empresas afiliados con ella han sido detalladas", continuó el informe, que presentó diagramas que dijo eran el diseño de la estructura de mando encubierto y nombró a los científicos e ingenieros involucrados.

El NCRI, un bloque paraguas de cinco grupos de oposición en el exilio que busca poner fin a la dominación musulmana chií clerical en Irán, instó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) a que ponga en marcha una "investigación sólida" sobre el programa nuclear de Irán y todo el personal involucrado.

Irán dice que está almacenando uranio enriquecido para una futura red de plantas de energía nuclear. Sin embargo, el quinto mayor exportador mundial de petróleo ha puesto trabas a una investigación de casi una década de la IAEA sobre presuntas dimensiones militares de su actividad atómica.

Las potencias mundiales que tratan de frenar la actividad nuclear de Irán a través de negociaciones quieren detener una espiral hacia una confrontación que ha avivado el temor a una nueva guerra en Oriente Medio, con Israel considerando ataques aéreos de última instancia contra los sitios nucleares de su archienemigo.

Pero los líderes occidentales han rechazado los llamados de Irán a poner fin a las sanciones de la ONU en contra del país como una precondición para cualquier acuerdo.

En enero, el jefe de Inteligencia de Estados Unidos, James Clapper, dijo que Irán estaba manteniendo abierta la opción de desarrollar una bomba, pero agencias de Inteligencia estadounidenses no sabían si finalmente decidirían construir una.

En las conversaciones de Viena la próxima semana, la IAEA volverá a intentar que Irán se preocupe de aclarar sospechas sobre los aspectos militares de su programa nuclear.

En primer lugar de la agenda de la IAEA estará el ganar acceso a un sitio militar que temen que Irán pueda estar "limpiando" para eliminar evidencia incriminatoria de las pruebas relacionadas con armas nucleares.

La semana siguiente, las seis grandes potencias -Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania- buscarán gestos de Irán que se convertirían en garantías de que no está en busca de bombas atómicas.

Estos podrían incluir inspecciones mucho más intrusivas de la AIEA y una limitación a la capacidad de Irán para refinar uranio.

ERP